Milei en Córdoba: defendió su plan y auguró inflación cero.
El presidente Javier Milei presentó este lunes su programa económico ante empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Durante el evento, el mandatario estuvo acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La presencia de este último no pasó desapercibida, ya que representó un claro gesto de respaldo oficial en medio de los fuertes cuestionamientos que recibió recientemente por sus viajes a Estados Unidos y a Punta del Este.
Durante su extenso discurso, el jefe de Estado defendió con vehemencia el rumbo de su gestión y apuntó duramente contra las políticas de la administración anterior. Según Diario Época, Milei fue tajante al referirse a la herencia recibida y al escenario que logró desactivar su equipo económico: «Íbamos a ir a una hiperinflación del 15.000% anual. La inflación que tenemos es alta, pero venimos del peor lugar del infierno», sostuvo. En esa misma línea, adelantó un pronóstico optimista para los próximos meses: «Seguimos convencidos de que en agosto la inflación podría empezar con cero».
Firmeza económica y la drástica caída de la pobreza
El presidente dejó en claro que no cederá ante las presiones coyunturales y descartó cualquier intervención estatal en los mercados. «No voy a modificar la forma de hacer política económica. ¿Porque saltó la tasa de inflación vamos a aplicar controles de precios? ¿Vamos a violentar la libertad? Voy a seguir haciendo las cosas bien, tarde o temprano vamos a derrotar la inflación», aseguró con firmeza.
En otro tramo destacado de su exposición, Milei se refirió a la evolución social del país, resaltando una mejora significativa en los índices de vulnerabilidad. «Después de ocho años, tenemos los niveles de pobreza más bajos. Es un espanto tener pobreza, pero, cuando llegamos, el Indec mostraba el 41% y era falso ese número. Cuando sinceramos lo que pasaba, estaba en el 51%. De eso lo pasamos al 30%. Hoy hay 15 millones de argentinos que salieron de la pobreza», advirtió ante el auditorio cordobés.
Crecimiento «desbalanceado» y Argentina como modelo de negocios
Frente a quienes cuestionan la falta de reactivación generalizada, el mandatario propuso una mirada pragmática. «Muchos dicen que no hay crecimiento, pero debemos mirar Argentina como si fuera un modelo de negocio. Si las condiciones del país generan las oportunidades para que haya negocios, habrá inversión y crecimiento», explicó. Además, remarcó que este proceso «traerá mayor productividad, mejores salarios, menos pobres, menos indigentes, y mejorará la vida de los argentinos».
Milei también justificó las asimetrías actuales en la economía nacional. Sostuvo que, si bien hay sectores en expansión, es natural que otros se contraigan durante un proceso de transformación profunda: «Lo que hay que entender es que, si nos jactamos de ser el gobierno más reformista, es una idiotez creer que uno puede crecer todo balanceado».
Duras críticas a la oposición y al kirchnerismo
El cierre de su intervención estuvo marcado por un fuerte tono de confrontación política hacia el kirchnerismo y los sectores opositores, a quienes acusó de intentar desestabilizar su mandato. «Del otro lado hay personas dispuestas a romper todo y hacer cualquier barbaridad con tal de verlos mal a ustedes porque ellos no están en el poder», arremetió.
Además, cuestionó el discurso de sus adversarios políticos señalando que «ellos dicen ser altruistas y todas las cosas que prometen son falsas, pero seductoras para el oído humano». Y fue más allá al tildarlos de ser una «horda de vagos», afirmando que el Gobierno tiene el doble desafío de gestionar el país y de luchar «contra la retórica de esta horda de vagos que lo único que saben hacer es dar buenos argumentos para tocar la sensibilidad de los seres humanos para seguir viviendo como vagos».
Finalmente, el presidente ironizó sobre los incidentes y los operativos de seguridad desplegados durante las recientes manifestaciones frente al Congreso Nacional: «No sé si odian más bañarse o trabajar… Creo que más les molesta trabajar, porque cada dos por tres cuando van a hacer líos al Congreso se llevan lindas duchas».




