Crisis en Chubut: el fuego ya arrasó 15.000 hectáreas en la cordillera.
Intensifican el operativo en Villa Lago Rivadavia, ya hay 15.000 hectáreas afectadas. La situación ambiental en la provincia de Chubut ha alcanzado niveles críticos. El incendio forestal que se desató en el Parque Nacional Los Alerces no da tregua y, en las últimas horas, el Gobierno provincial se vio obligado a intensificar el operativo de seguridad y combate. Con un frente que avanza de manera voraz sobre el bosque nativo, la preocupación se traslada ahora con fuerza hacia Villa Lago Rivadavia, donde el fuego amenaza con golpear áreas pobladas y estructuras rurales de gran valor para la región.
Refuerzo crítico en Villa Lago Rivadavia y evacuaciones
Ante el avance inminente de las llamas, el Comité de Emergencia ordenó un despliegue masivo de recursos en el sector de Villa Lago Rivadavia. La prioridad absoluta de las últimas horas ha sido la preservación de la vida humana; por ello, personal de Protección Ciudadana procedió a la evacuación preventiva de 15 personas. Según Radio 3, las tareas de notificación de auto-evacuaciones continúan en las zonas rurales más expuestas, mientras que nuevas dotaciones de bomberos se incorporan para establecer guardias nocturnas que protejan las viviendas frente a las posibles reactivaciones del fuego.
El despliegue de 174 brigadistas y apoyo aéreo masivo
El gobernador Ignacio Torres ha dispuesto que el operativo cuente con todos los recursos disponibles para intentar frenar un incendio que ya supera las 15.000 hectáreas afectadas. Actualmente, el terreno es patrullado por 174 combatientes que pertenecen al Sistema Nacional de Manejo del Fuego, brigadas provinciales y bomberos voluntarios de distintas jurisdicciones. El apoyo desde el cielo es igualmente contundente: 14 medios aéreos, entre aviones hidrantes y helicópteros equipados con helibaldes, operan sobre las copas de los árboles, aunque su eficacia depende minuto a minuto de las ráfagas de viento.
Condiciones climáticas extremas dificultan el control
El escenario meteorológico es, quizás, el mayor enemigo de los brigadistas. La combinación de sequía prolongada, temperaturas en ascenso y una humedad relativa extremadamente baja genera un «cóctel» inflamable que facilita las reactivaciones. En las zonas altas de Villa Lago Rivadavia, el viento ha provocado rotaciones locales que tornan impredecible el comportamiento de las llamas. Pese a estas dificultades, se espera la llegada inminente de refuerzos especializados desde Santa Cruz y otras provincias, buscando dar un respiro a quienes combaten en la primera línea desde el inicio del foco en diciembre.




