El mediocampista colombiano Kevin Castaño enfrenta un escenario inédito en River Plate. Tras ser una de las presencias más constantes del equipo durante 2025, la llegada de refuerzos de jerarquía y la necesidad de elevar el nivel del juego lo han puesto bajo la lupa.
Ahora, su continuidad como titular ya no está garantizada y deberá demostrar su valía en una competencia interna mucho más exigente.
Un 2025 de continuidad sin consolidación total
A lo largo del año pasado, Kevin Castaño fue uno de los jugadores más utilizados por Marcelo Gallardo. El volante aportó despliegue físico, recuperación de balones y una presencia constante en el centro del campo. Sin embargo, su rendimiento fue catalogado como irregular por buena parte de la prensa especializada. Si bien cumplió con solvencia en tareas defensivas y de enlace, no logró consolidarse como un eje creativo o de gran influencia en la generación de juego ofensivo del equipo, un aspecto que el cuerpo técnico busca mejorar para el nuevo ciclo.
La llegada de Vera y Moreno: un cambio de paradigma en el mediocampo
El panorama para Castaño cambió radicalmente con el cierre del mercado de pases. Las incorporaciones de Fausto Vera y Aníbal Moreno, ambos volantes centrales de amplio recorrido en el fútbol brasileño y con perfiles muy completos, modificaron por completo la jerarquía del mediocampo millonario. Según TyC, estos refuerzos llegaron con el objetivo claro de aportar mayor equilibrio, intensidad y orden táctico, elevando automáticamente la vara de exigencia para todos los que ocupan esa zona.
Este nuevo contexto desplazó a Castaño de su posición de «fija» en el equipo. En los amistosos de pretemporada, el colombiano alternó minutos y quedó expuesto a una competencia directa con sus nuevos compañeros. Gallardo experimentó con distintas formaciones, buscando sociedades más claras y una circulación de pelota más fluida y decisiva, aspectos en los que Castaño debe mostrar un crecimiento inmediato si quiere mantener un rol protagónico.
La incógnita del debut y la pelea por un lugar
La duda se traslada ahora al partido oficial. Para el debut en el Torneo Apertura ante Barracas Central, Castaño ya no es el único candidato para el mediocampo ofensivo. Su nombre compite directamente con el de Tomás Galván, quien viene de una gran pretemporada y aporta dinámica y pase asociativo, y con Giuliano Galoppo, un jugador de diferente perfil, con mayor llegada al área y lectura ofensiva.
Así, el mediocampo de River se reconfigura y el futuro inmediato del colombiano entra en una fase de revisión. Con la experiencia acumulada de un año completo en el club y conociendo a la perfección las ideas de Gallardo, Castaño afronta el desafío más importante desde su llegada: adaptarse a las nuevas exigencias del «Equipo Modelo 2026» y reconquistar, partido a partido, el lugar que antes tenía asegurado. Su respuesta en la cancha será la única que determine si continúa como pieza clave o pasa a ser una alternativa en un plantel plagado de opciones.




