La Organización de las Naciones Unidas atraviesa una de las peores crisis financieras de su historia
Su director, António Guterres, alertó que el organismo podría enfrentar un colapso operativo para julio de 2026 si los Estados miembro no regularizan sus pagos, según Ámbito.
Una deuda récord que compromete el funcionamiento global
Guterres envió una carta a los 193 Estados miembro advirtiendo que 2025 cerró con un nivel de deuda “sin precedentes”: el 77% de las contribuciones obligatorias quedó impago. El titular de la ONU remarcó que la situación es “categóricamente diferente” a crisis anteriores y que amenaza directamente la continuidad de programas esenciales en todo el mundo.
La falta de aportes se agravó luego de que Estados Unidos —su mayor contribuyente— decidiera no financiar el presupuesto regular ni las operaciones de paz, además de retirarse de 31 agencias internacionales.
Medidas de emergencia y recortes internos
La ONU ya implementa medidas extremas para reducir gastos. En su sede de Ginebra se colocaron carteles de advertencia, se apagaron escaleras mecánicas y se redujo la calefacción para ahorrar energía. Aun así, el organismo reconoce que estas acciones son insuficientes frente al déficit acumulado.
Guterres insistió en que la “integridad del sistema” depende de que los países cumplan con sus obligaciones financieras o acuerden una reforma profunda de las reglas presupuestarias.
El impacto de la retirada estadounidense
Estados Unidos justificó su decisión alegando que la ONU “no aprovecha su potencial” y que financia “agendas globalistas”. En 2025 no aportó su cuota regular y solo entregó el 30% de lo previsto para misiones de paz. En enero, el gobierno estadounidense formalizó su salida de decenas de organismos internacionales.
A fines de diciembre, anunció una contribución de USD 2.000 millones para programas humanitarios, muy por debajo de los USD 17.000 millones que había destinado en 2022.
Consecuencias en programas humanitarios
La crisis financiera ya afecta directamente a poblaciones vulnerables:
- ONU Mujeres cerró clínicas materno-infantiles en Afganistán.
- El Programa Mundial de Alimentos redujo raciones para refugiados que huyen del conflicto en Sudán.
- La oficina de Derechos Humanos advirtió que no podrá documentar violaciones graves por falta de fondos.
Además, países como Reino Unido y Alemania anunciaron recortes en su ayuda exterior, lo que profundiza el escenario crítico.
La ONU enfrenta un momento decisivo. Con una deuda récord, recortes generalizados y la retirada de aportes clave, el organismo advierte que su capacidad de acción global está en riesgo. La continuidad de programas humanitarios y de paz dependerá de que los Estados miembro cumplan con sus compromisos o acuerden una reforma urgente del sistema financiero internacional.




