El Presidente utilizó su cuenta de X para atacar al empresario tras la pérdida de una licitación clave para el gasoducto de Vaca Muerta frente a una empresa india.
La tensión entre el Gobierno nacional y el Grupo Techint escaló a un nuevo nivel este martes. El presidente Javier Milei utilizó su cuenta de X para lanzar un fuerte ataque personal contra Paolo Rocca, principal accionista del conglomerado industrial, calificándolo de «don chatarrín».
El insulto público surge en el marco de la polémica licitación para la provisión de caños del gasoducto de Vaca Muerta, que la empresa de Rocca perdió ante la firma india Welspun. Según Noticias Argentinas, la oferta ganadora estuvo un 40% por debajo de la presentada por Techint.
La polémica licitación que desató el conflicto
El origen del cruce es la adjudicación de un contrato clave para la construcción del gasoducto que unirá la planta de Tratayén (Neuquén) con San Antonio Este (Río Negro), una obra fundamental para la exportación de Gas Natural Licuado (GNL). El proyecto requiere la provisión de tuberías de acero de gran diámetro para un ducto de aproximadamente 480 a 500 kilómetros.
En este proceso, la firma india Welspun se impuso a otros 15 oferentes internacionales de países como China, España, México y Turquía, incluido el poderoso Grupo Techint. El ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió públicamente el resultado, argumentando que la oferta ganadora representa un beneficio significativo para el costo total de la obra.
La reacción de Milei y el trasfondo político
La respuesta del Presidente llegó después de que desde Techint dejaran trascender la posibilidad de avanzar con un recurso antidumping, una medida que buscaría cuestionar la legalidad de la oferta india por supuesto dumping (venta por debajo del costo). Ante esto, Milei no dudó en llevar el conflicto al terreno personal y público.
A través de un posteo en su cuenta oficial de X, el mandatario se refirió despectivamente a Paolo Rocca como «don chatarrín», un término que subestima la envergadura de una de las empresas industriales más importantes del país. Aunque la licitación fue un proceso entre empresas privadas, el desplazamiento de un grupo emblemático como Techint tiene un alto impacto político y simbólico.
El episodio refleja la línea confrontativa del Gobierno con sectores del establishment empresarial tradicional y su apuesta por abrir los mercados a competencia internacional, incluso si eso significa enfrentarse con históricos «campeones nacionales». Para Milei y Sturzenegger, el ahorro del 40% en los caños justifica plenamente la decisión y cualquier controversia que genere.




