Trevelin organiza una jornada de peluquería solidaria para brigadistas en Los Alerces este domingo y lunes.
En medio de la lucha incansable contra los incendios forestales que castigan la región cordillerana, la comunidad de Trevelin ha decidido organizar una acción directa para cuidar a quienes enfrentan las llamas. Este domingo 1 y lunes 2 de febrero, se llevará a cabo una jornada de peluquería y barbería solidaria en la Planta Educativa del Parque Nacional Los Alerces.
El objetivo es brindar un momento de bienestar y asistencia estética a los centenares de combatientes que llevan semanas operando en zonas aisladas, sin acceso a servicios básicos y con breves periodos de descanso.
Una red de contención frente a la emergencia ígnea
La iniciativa es impulsada por un grupo de voluntarios liderado por Mavi Barrios, enfermera del Hospital de Trevelin, quien ya tiene experiencia en asistir a las brigadas en contingencias pasadas. Según EQS Notas, la propuesta nació al detectar que los brigadistas, tras más de 20 días en la línea de fuego, bajaban con necesidades básicas insatisfechas.
“El año pasado vi la necesidad de los brigadistas cuando bajaban después de tantos días de estar en zona de fuego… que necesitaban peluquería. En ese momento apareció un peluquero de Esquel, voluntario, y los atendió”, recordó Barrios sobre el origen de esta red de ayuda.
Actualmente, la Planta Educativa alberga a un contingente de entre 300 y 400 brigadistas provenientes de diversas provincias. Para cubrir esta demanda, la barbería MG de Trevelin ha confirmado la presencia de seis profesionales. Además, se dio un gesto particular: un brigadista oriundo de Misiones, que también es barbero, recibió un equipo completo de herramientas por parte de una emprendedora local para que pueda atender a sus propios compañeros durante las jornadas de relevo.
Recuperación física y acompañamiento integral
Más allá del servicio de peluquería, el voluntariado viene desarrollando un esquema de salud preventivo para mitigar el impacto del humo y el esfuerzo físico extremo. Barrios, junto a estudiantes de enfermería y trabajadoras sociales, realiza tareas de recuperación que incluyen lavajes oculares y nasales, además de la aplicación de vendas y compresas frías para relajar las extremidades y la vista de los combatientes. Este cuidado integral busca devolverles algo de confort antes de que regresen a los focos activos en Cholila, El Hoyo o el corazón del parque nacional.
La solidaridad también se ha materializado en la entrega de elementos de higiene personal y cuellos protectores confeccionados por costureras locales. El sentido de estas acciones, según sus organizadores, es puramente humano: asistir a quienes están lejos de sus hogares, sin comercios cerca y entregados por completo a la protección del bosque nativo. Es, en definitiva, una forma de demostrar que la comunidad no los deja solos en la primera línea de batalla.




