La jornada financiera del martes 26 de enero cerró con un sabor agridulce para los inversores en Nueva York
Mientras que el optimismo tecnológico impulsó al S&P 500 y al Nasdaq Composite a niveles nunca antes vistos, el promedio industrial Dow Jones sufrió el impacto de una caída estrepitosa en el sector de salud. Este escenario de récords se produce en una semana crucial, marcada por la reunión de la Reserva Federal y el aluvión de balances de las compañías más grandes del planeta.
El contraste entre la tecnología y el desplome de UnitedHealth
Los mercados estadounidenses operaron con una dinámica de dos velocidades. El índice Nasdaq Composite avanzó un 0,91% para situarse en las 23.817,10 unidades, mientras que el S&P 500 subió un 0,42%, cerrando en los 6.979,49 puntos. En la otra vereda, el Dow Jones de Industriales retrocedió un 0,83%, ubicándose en 49.003,41 puntos.
La caída del Dow Jones tiene un responsable principal: el gigante UnitedHealth Group, cuyas acciones se hundieron un 19,6%. La compañía se vio afectada por una propuesta de pagos para los planes Medicare Advantage mucho menor a lo esperado, sumado a elevados costos médicos que golpearon sus ganancias trimestrales. Según consignó el medio ámbito, esta situación arrastró a otras empresas del sector de la salud, neutralizando las ganancias que aportaron firmas como Microsoft y Apple.
La Reserva Federal bajo la lupa de la administración Trump
La atención de los operadores se centra ahora en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), que finalizará este miércoles. El consenso de los analistas indica que las tasas de interés se mantendrán sin cambios, mientras los funcionarios esperan mayor evidencia de que la inflación se encamina al objetivo del 2%.
Sin embargo, el clima político añade una capa de incertidumbre. Con el mandato de Jerome Powell finalizando en mayo, los rumores sobre su sucesor han disparado las apuestas por Rick Rieder, ejecutivo de BlackRock. De acuerdo con información de ámbito, analistas advierten que la independencia del banco central podría estar bajo presión durante el resto de la administración «Trump 2.0», dado el perfil crítico del actual gobierno hacia la entidad financiera.
Ganancias corporativas y tensiones comerciales con Corea
Más allá de la macroeconomía, la temporada de resultados está en pleno apogeo. General Motors destacó con un crecimiento del 8,7% gracias a la venta de camionetas y SUV, mientras que American Airlines cayó un 7% pese a sus proyecciones optimistas. En el plano internacional, las acciones de Coupang subieron un 3% tras las gestiones del vicepresidente JD Vance para proteger a empresas tecnológicas estadounidenses ante posibles regulaciones en Corea del Sur, en un contexto de crecientes tensiones arancelarias impulsadas por Donald Trump.
Por último, el sector de metales preciosos vivió una jornada de euforia. Gold.com se disparó un 17% ante el renovado interés de los inversores por el oro y la plata como refugio frente a la volatilidad del mercado y la persistente incertidumbre económica global.




