Tag

Wall Street

Browsing

El 2021 todavía se desarrolla en terreno negativo para la mayoría de las acciones y los bonos de la Argentina. En este aspecto, hay un título que destaca: el de la firma biotecnológica Bioceres, cuyo ADR acumula una ganancia del 123% en Wall Street en lo que va del año. Este jueves avanzó un 19,4% a 13,87 dólares.

Para graficar este ascenso, puede decirse que el título de Bioceres sube más que el Bitcoin, una apuesta sin dudas ganadora en este 2021, cuya cotización -con altibajos y amplia volatilidad- gana cerca de 100 por ciento, hoy en los 57.800 dólares.

El ADR de Bioceres duplicó su valor en Wall Street en lo transcurrido de 2021

Bioceres Crop Solutions (”BIOX” en el Nasdaq) es un ”proveedor totalmente integrado de soluciones de productividad de cultivos diseñado para permitir la transición de la agricultura hacia la neutralidad de carbono”, según se define la propia compañía.

Desde hace un mes la acción de Bioceres también puede ser operada en la Bolsa porteña, a través de un Cedear (Certificados de Depósito Argentino), que son activos financieros con operatoria local, que representan acciones ordinarias de empresas que cotizan en el exterior.

Los Cedear se operan tanto en pesos como en dólares (al tipo de cambio “contado con liquidación”), aunque vale destacar que actualmente el mayor volumen de operaciones se da en pesos. Bioceres cotizó a $4.240, con alza del 21% en el día.

Fuentes del mercado comentaron a Infobae que “la compañía viene con un muy buen desempeño en cuanto a ventas en el mercado local y en el exterior. En la última edición de Expoagro se conoció su apuesta al desarrollo de la tecnología de HB4 y su introducción inminente en la Argentina. Y también fue muy bien recibida la compra por parte de Boiceres de parte de las acciones de Moolec, una compañía norteamericana de proteínas alternativas. Ese conjunto de novedades está siendo validado en una reciente suba de las acciones”.

Bioceres fue noticia el pasado 16 de marzo, cuando el ADR de la compañía llegó a trepar más de 60% en la apertura de las operaciones en Nueva York, tras anunciar la compra de acciones de Moolec, una compañía que desarrolla la producción de proteínas alternativas que no involucran el sacrificio de animales.

Bioceres es una compañía argentina de biotecnología, cuya acción se negocia en Wall Street y, recientemente, en la Bolsa local como Cedear

Bioceres firmó acuerdos definitivos para la adquisición de una participación del 6% en Moolec Science Limited, una empresa de agricultura molecular que persigue un concepto híbrido entre tecnologías vegetales y celulares.

En marzo anunció que su subsidiaria Rizobacter Argentina SA completó una oferta pública de bonos corporativos $26 millones, fondeo que se utilizará para respaldar el capital de trabajo, extender los vencimientos de la deuda y reducir los costos de financiamiento, así como para fines corporativos generales.

Al efectuarse aquella colocación hace un mes, Enrique López Lecube, director financiero de Bioceres, señaló que “esta emisión está alineada con nuestra estrategia general para estabilizar aún más la estructura de la deuda mediante la extensión de los vencimientos y continuar fortaleciendo nuestra posición de liquidez. Con esta transacción también aseguramos los requisitos de capital de trabajo para continuar avanzando en nuestros esfuerzos de ‘Generación HB4’, así como también para expandir la huella global de nuestros productos biológicos clave”.

La “Generación HB4” es un programa de vinculación colaborativa que tiene como objetivo incentivar a productores agrícolas a producir semillas de trigo y soja con el gen HB4, que les confiere tolerancia a situaciones de estrés hídrico y salinidad.

Fuente: Infobae

Las acciones en Wall Street están en medio de un rally alcista que dejó ganancias significativas. El buen momento, sin embargo, no se extendió al mercado de manera uniforme ya que hay sectores que han ganado más que otros ante la expectativa de un mayor crecimiento económico. El paquete de estímulo sumó optimismo entre los inversores, pero esas perspectivas se diluyen cuando se trata de los activos financieros locales.

El Congreso estadounidense aprobó la semana última el paquete de estímulo fiscal que impulsó el presidente de ese país, Joe Biden, por US$1,9 billones. Se espera que su puesta en marcha aliente a la economía a acelerar la recuperación, junto con un aumento en el ritmo de vacunación en Estados Unidos. De esta manera, Wall Street comienza a ver con cada vez más claridad el final de la pandemia y el inicio de un nuevo ciclo económico.

Para Manuel Carpintero, portfolio manager de Nash Inversiones, la aprobación del paquete de estímulos de Biden le pone el broche a una serie de medidas fiscales muy expansivas que viene llevando a cabo el Tesoro norteamericano.

«A través de un mayor déficit fiscal, EE.UU. busca apuntalar el crecimiento y alcanzar una tasa de desempleo en el orden del 4% al 5%. Esto implica entrar en una fase de recuperación tardía a la caída de la actividad que provocó el shock del covid el año pasado, lo cual llevaría a crecimiento con inflación creciente, generando un buen outlook para acciones norteamericanas y mayores presiones para las tasas de interés (por ende mal outlook para bonos)», estimó.

Ante la perspectiva de superar la pandemia, los sectores más cíclicos -que son los que más castigo recibieron tras el estallido del coronavirus-, hoy son los que más están subiendo.

José María Aristi, portfolio manager de ICBC Invesment Argentina, explicó que se ha visto recientemente una gran rotación desde sectores «growth» (tecnológicas), hacia sectores «tradicionales» que son los que más habían sufrido los efectos de la pandemia (aerolíneas, navieras, índice Dow Jones o S&P 500).

«Una economía recuperando terreno al ritmo que lo viene haciendo EE.UU., es en gran medida gracias a estímulos fiscales pero también considerando la mejora en la situación sanitaria. En este escenario se observó cierto nivel de ventas en el sector de tecnología que venía subiendo en forma muy vigorosa, por lo que estamos viendo una recomposición en los precios. Un entorno de tasas de interés más altas es muy desafiante para este sector, aunque no hay que perder de vista que estamos presenciando un gran cambio estructural en términos de nuevas tecnologías y en consecuencia de productividad», afirmó.

Temores a una mayor inflación

El temor que tiene el mercado en relación al paquete de estímulo actual (sumado a los anteriores y su respectiva emisión monetaria) y a la recuperación económica es que dicho combo genere un contexto de mayor inflación. Por este motivo, las tasas del bono del Tesoro norteamericano a 10 años comenzaron a subir fuertemente, pasando de 0,9% a comienzo de 2020 hasta niveles de 1,62%.

Fuente: La República

Los analistas de Wall Street también dudan sobre la efectividad de las acciones del gobierno de Alberto Fernández para revertir la carrera inflacionaria y creen que los precios acumularán en 2021 un salto superior al 44 por ciento.

“Este año Argentina podría alcanzar una inflación de 44,06%, una vez que todos los sectores de la economía se reincorporen en sus actividades”, indicó un reciente informe de la consultora Torino Economics, con sede en Nueva York.

La proyección se conoció apenas después de que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos confirmara que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) el índice de Precios al Consumidor (IPC) saltó 3,6% en febrero, presionado por los aumentos de los alimentos, acumuló un alza de 7,8% en los dos primeros meses del año, y una variación interanual del 40,7 por ciento.

Y los números de Torino coinciden con las cuentas que realizan los analistas privados de la Argentina consultados por el Banco Central. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado de la autoridad monetaria, “la inflación minorista para diciembre de 2021 se ubicará en 48,1% interanual”.

El relevamiento oficial permite observar que hubo una desaceleración respecto a los resultados de diciembre y enero, cuando el IPC avanzó 4% también apuntalado por el segmento de los precios. Sin embargo, confirma que la tendencia de los precios todavía no se ajusta a los cálculos que se plasmaron en el Presupuesto 2021 y que suponen que la inflación terminará el año en torno al 29%.

Fuente: ViaPaís

 

Existe evidencia de que más empresas están comenzando a incorporar servicios para criptomonedas, una clase de activo que aún está poco regulado.

Las señales de una creciente adopción de bitcoin en la industria de servicios financieros impulsaron al bitcóin a nuevos máximos, para acercarse a US$50.000 por primera vez antes de retroceder.

Una semana después de que Tesla anunciara una inversión de US$1.500 millones en el bitcóin, el activo digital continúa incursionando en las finanzas tradicionales, incluida la noticia de que una unidad de inversión de Morgan Stanley está considerando apostar en la criptomoneda. Canadá, en tanto, aprobó el primer fondo negociado en bolsa de bitcóin

Asimismo, existe evidencia de que más empresas están comenzando a incorporar servicios para criptomonedas, una clase de activo que aún está poco regulado y es controvertido entre los formuladores de políticas. El jueves, BNY Mellon informó que formó un nuevo equipo que está desarrollando una plataforma de custodia y administración de activos tradicionales y digitales. Mastercard Inc. dijo que comenzará a permitir a los titulares de tarjetas realizar transacciones en ciertas criptomonedas en su red.

La combinación de celebridades como el multimillonario Elon Musk y los grandes bancos están impulsando las meteóricas alzas del bitcóin. La criptomoneda se acercó a los US$50.000 en operaciones durante el fin de semana antes de retroceder y en febrero los precios han subido 40%.

“La clave para el avance del bitcóin es ganar más apoyo corporativo”, dijo Edward Moya, analista de mercado sénior de Oanda Corp. “El bitcóin no está ajeno a los masivos movimientos del fin de semana y en los próximos días fácilmente se podrían ver algunas bruscas fluctuaciones.”

Sigue habiendo un intenso debate sobre si el bitcóin es un activo legítimo con algún propósito o valor real. La moneda ha sido ridiculizada por su papel en el lavado de dinero y el fraude, y recientemente Nassim Nicholas Taleb, autor de “El cisne negro”, dijo que se está deshaciendo de su bitcoines. Se supone que una moneda nunca es más volátil que lo que se compra y se vende con ella, dijo Taleb en Twitter, y agregó que no se puede poner precio a los productos en la criptomoneda. “En ese sentido, es un fracaso (al menos por ahora)”.

Aun así, la tendencia de los precios ha sido al alza, y el bitcóin es otro ejemplo de los excesos especulativos que definen a este mercado alcista —junto con las llamadas “penny stocks” (acciones de menos de US$1) y las empresas de cannabis—.

Hay indicios de que más empresas importantes de Wall Street podrían ingresar al mercado de critomonedas. En una entrevista con CNB, el copresidente de JPMorgan Chase & Co., Daniel Pinto, dijo que la demanda de clientes aún no existe en el bitcóin, pero está seguro de que eso va a cambiar.

Bloomberg informó que Counterpoint Global, una unidad de Morgan Stanley Investment Management, está explorando si la criptomoneda sería una opción adecuada para sus inversionistas, según personas con conocimiento del asunto. Llevar adelante las inversiones requeriría la aprobación de la firma y los reguladores.

Fuente: Perfil.

Bitcoin saltaba hasta los u$s20.702, su nuevo máximo histórico. En el inicio de la pandemia, su cotización llegó a perforar los u$s5.000.

El Bitcoin superó este miércoles los u$s20.000 dólares por primera vez en su historia. La criptomoneda más famosa del mundo parece ser el activo de preferencia para los mercados que buscan el riesgo.

Este miércoles por la tarde la moneda trepaba un 5,1% hasta los u$s20.558, lo que implica el triple valor desde principios de año. Este activo alcanzó esta jornada un máximo histórico a 20.787,35 según datos de la agencia Bloomberg.

Desde principios de año el Bitcoin subió cerca de un 190%, impulsado por el interés de inversores tradicionales que desconfiaban antes de esta criptomoneda. El precio empezó a dispararse a fines de octubre por el lanzamiento de un servicio de compra, venta y pago por criptomoneda del gigante de pagos Paypal.

Desde entonces esta criptomoneda ganó más de un 40%. Aunque este servicio está destinado a particulares, esta decisión terminó por otorgarle a la criptomoneda una forma de respetabilidad ante los fondos de inversión, que ahora se interesan cada vez más por este activo.

Hasta hace no mucho tiempo estos fondos ignoraban al Bitcoin debido a su alta volatilidad y sus bruscos movimientos de precio. «La utilización del bitcoin por parte de inversores tradicionales apenas está empezando» advierten los analistas de JPMorgan.

Otros reputados bancos de Wall Street, como Citi, también empezaron a seguir la cotización de la criptomoneda. Muchos adeptos del bitcoin consideran que su interés radica en su descentralización: esta criptomoneda, creada en 2008 por una red de anónimos, no depende de ninguna institución.

El Bitcoin en su corta historia ya experimentó otros aumentos espectaculares, pero también caídas vertiginosas. En estos momentos la criptomoneda propone una alternativa más moderna que el oro frente al dólar, que se ubica ahora en niveles muy bajos debido a las medidas de flexibilización monetaria de los bancos centrales para hacer reactivar a las economías.

No obstante otros actores del mercado incitan a la prudencia. «La última vez que el precio del Bitcoin se disparó, volvió a caer luego de forma rápida» recuerda Laith Khalaf, analista de AJ Bell, que aconseja a los inversores, impresionados por los resultados del bitcoin en 2020, a «invertir pequeñas sumas que uno se puede permitir perder».

En 2017, el Bitcoin había comenzado el año a menos de u$s1.000 y luego su precio se disparó a lo largo de los meses, especialmente entre mediados de noviembre y mediados de diciembre, cuando se cuadruplicó en menos de un mes.

Tras haber llegado a un máximo de u$s19.511 el 18 de diciembre, las cotizaciones cayeron a lo largo de 2018, para terminar a un poco más de u$s3.000. Esta volatilidad explica por qué su utilización como medio de pago siga siendo limitada.

Fuente: Ámbito

«La cotización del agua en el mercado de futuros de Wall Street, como si se tratara de oro o de petróleo, viola los derechos humanos básicos y hace vulnerable al líquido elemento ante una eventual burbuja especulativa», denunció en un comunicado el relator especial de la ONU sobre el derecho al agua potable y al saneamiento, Pedro Arrojo-Agudo.

El especialista reaccionó así a la noticia de que la compañía estadounidense de mercados financieros CME Group lanzó el primer contrato de comercio de futuros de agua del mundo. La empresa explicó que los futuros ayudarán a los usuarios del agua a gestionar el riesgo y a alinear mejor la oferta y la demanda, permitiendo, por ejemplo, a los agricultores protegerse de los aumentos de precios durante los años de sequía.

«No se puede poner un valor al agua como se hace con otros productos básicos comercializados. El agua es de todos y es un bien público. Está estrechamente ligado a todas nuestras vidas y medios de subsistencia, y es un componente esencial para la salud pública», destacó Arrojo-Agudo.

Asimismo, el relator advierte que los futuros de este tipo también podrían atraer a los especuladores, repitiendo la burbuja del mercado de alimentos en 2008. «En este contexto, el riesgo radica en que los grandes actores agrícolas e industriales y los servicios públicos a gran escala sean los que puedan comprar, marginando e impactando al sector vulnerable de la economía como los pequeños agricultores», comenta.

Según Arrojo-Agudo, «el agua ya se encuentra bajo amenaza extrema por la población en crecimiento, la demanda creciente y la contaminación grave de la agricultura y la industria minera en el contexto del impacto cada vez mayor del cambio climático».

El agua es un recurso vital para la economía, pero su valor es «más que eso», subraya el relator. En este sentido, el especialista concluye que el hecho que el agua se vaya a comercializar en el mercado de futuros de Wall Street muestra que «su valor como derecho humano básico está amenazado».

Fuente: ADNSUR

Los nuevos bonos todavía no están acreditados pero los inversores ya están negociando «a cuenta» en el llamado «mercado gris», un indicio de lo que será el debut formal de los títulos surgidos del canje.

Pero a diferencia del miércoles, con un arranque muy tibio y pocas operaciones, el volumen empieza a aparecer.

No sólo eso sino que hoy comenzaron a operar en este mercado los bonos en dólares ley extranjera que se operan afuera. Y lo están haciendo con tasas por debajo del 11%.

Para calcular el valor de la propuesta de canje, se asumió un escenario en el que los nuevos bonos salieran a cotizar al mercado al 10% («exit yield»).

«Los bonos ley Nueva York empezaron a operar en el mercado gris y se están negociando a tasas del 11%. En el caso del Bonar 30, incluso un poco más abajo, 10,5%. Estos son bonos que operan en dólares afuera y por eso tienen un volumen mucho mayor», explica Francisco Mattig, analista de Consultatio.

Por eso, tienen un mayor peso como referencia en lo que hace al riesgo que hoy se atribuye a la Argentina. Esa tasa implica que el riesgo país, una vez que el 7 de septiembre los nuevos bonos reemplacen a los bonos canjeados, rondará los 1.100 puntos, contra los 2.100 puntos de hoy.

Christian Reos, economista jefe de Allaria Ledesma, asegura: «La curva de bonos en dólares ley Nueva York estaría dando un rendimiento de 11,5%».

Pero hay algo fundamental, agrega Reos: «La diferencia entre el precio de compra y el precio de venta es gigante. Esto indica que el volumen todavía es bajo y los precios más genuinos recién se van a ver la semana que viene».

Adrián Yarde Buller, economista jefe del Grupo SBS, también confirma: «Ya hubo algunos movimientos afuera. Los rendimientos están entre 10,75% y 11,25%».

A la par, sigue el mercado gris en la plaza doméstica con más ímpetu que el comienzo del miércoles. «La ley local está operando casi el doble que el miércoles. El Bonar 30, por ejemplo, había movido $ 18 millones y hoy, $ 45 millones. Se operan sólo en pesos», agrega Mattig.

«La diferencia de precio respecto de los que tienen jurisdicción Nueva York es de dos a tres dólares, lo que implica un spread de tasa de 60-70 puntos básicos», señala.

Esa brecha en el rendimiento es que lo suele llamarse «riesgo de jurisdicción» es indica que al percibirse los bonos ley local como más riesgosos, se exige más tasa que por los que tienen el amparo de los tribunales estadounidenses.

Este viernes, se confirmó el cierre del canje de deuda del Gobierno bajo legislación extranjera. Según informaron fuentes oficiales, se consiguió una aceptación superior a la expectativa del propio ministro de Economía, Martín Guzmán. Según se pudo conocer, más del 90% de los representantes en Wall Street adhirieron a la propuesta presentada.

El próximo lunes, el Palacio de Hacienda brindará más especicaciones al respecto tras el procesamiento de la información. Así, se evitó la prolongación del default con una deuda total de USD 64.800 millones a canjear.

La aceptación del canje en Wall Street

“El piso es de 95% de adhesión total, con chances de llegar al 100%”, según fuentes oficiales consultadas por Infobae. De esta manera, se superaría el porcentaje alcanzado en las instancias de 2005 y 2010, las cuales llegaron a una aceptación del 93%.

Desde el mercado, se comenzó a ver con optimismo la negociación a principios de agosto. En ese entonces, se hizo explícito un acuerdo entre Gobierno y los tres grupos de acreedores, Ad Hoc, Exhange Bondholders y el Comité de Acreedores (ACC). De esta manera, se consiguió el apoyo necesario para la presentación de la última propuesta de canje, durante la semana pasada, a la Securities & Exchange Commissions (SEC).

Entre los cambios que presentó esta última oferta, se rescata un valor neto de USD 54,8 con una tasa de descuento del 10%. En ese sentido, se registró la suba de un punto con respecto a la propuesta previa, además de la conceción de algunos cambios legales para limitar las cláusulas de reasignación y pac man.

Las empresas tecnológicas están llevando a los índices de Wall Street a sus máximos históricos dándole la espalda a las preocupaciones por el rebrote de los casos de coronavirus y a la falta de acuerdo en el Capitolio, para aprobar nuevas ayudas económicas.

Si bien el índice industrial Dow Jones bajó 0,2%, el indicador ampliado S&P 500 subió 0,2% mientras que el promedio tecnológico Nasdaq aumentó 0,7%, según cifras proporcionadas por la agencia Bloomberg.

De esta forma, el S&P 500 cerró por encima de su máximo anterior registrado el 19 de febrero, semanas antes del inicio de la pandemia del coronavirus.

Este indicador había marcado un mínimo al inicio de la crisis sanitaria, el 23 de marzo desde esa fecha ha acumulado una suba superior al 55%.

El índice Nasdaq ascendió también impulsado por las acciones de las empresas tecnológicas, como el gigante del comercio electrónico Amazon.com con una suba de 4,1%, seguido por Alphabet (Google) 2,7% y Netflix con un alza de 2%.Amazon.com extendió sus ganancias este año al 79%.

Los constructores de viviendas también aumentaron, ya que un informe mostró que la construcción de viviendas nuevas aumentó al máximo desde 2016.

Mejor clima político

Desde Washington, surgieron algunos elementos de tranquilidad.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, indicó que los demócratas podrían recortar su propuesta de estímulo para sellar un acuerdo con los republicanos y acelerar el alivio de Covid-19.

Según los analistas, se trata la recuperación más rápida de un ciclo bajista nunca antes registrada, aunque la sociedad y la economía real siguen sufriendo los estragos de la pandemia, con un 10% de desempleo y cerca de un millón de personas pidiendo prestaciones para salir adelante.

La Reserva Federal y la Casa Blanca han impulsado fuertes estímulos monetarios y fiscales para amortiguar el golpe del coronavirus y las principales corporativas del país han visto perjudicadas sus cuentas, pero generalmente han publicado unos resultados mejores de lo esperado teniendo en cuenta las circunstancias.

El mercado, no obstante, sigue dominado por la incertidumbre sobre un nuevo paquete de ayudas económicas para paliar los efectos de la Covid-19 que tiene divididos a los legisladores en el Congreso; las tensiones comerciales con China y las próximas elecciones presidenciales.

Europa en baja

Por la caída de las acciones financieras y las energéticas, se anotaron números rojos en las principales plazas bursátiles europeas.

El índice Euro Stoxx 50 bajó 0,5% mientras que el FTSE 100 de Londres extendió el descenso a 0,8%.

En Frankfurt, el DAX 30 se contrajo 0,3% mientras que en París el CAC 40 cayó 0,7%.

El IBEX 35 descendió 0,7% mientras que el MIB de Milán lo hizo en 0,5%.

La aguda caída del precio del petróleo arrastró a las acciones en Wall Street, al tiempo que provocó una masiva migración de los inversores hacia los bonos del Tesoro de los EEUU, como refugio de alta calidad que hizo subir su paridad.

En un jornada de alta tensión financiera, el índice industrial Dow Jones bajó 2,4%, el ampliado S&P 500 perdió 1,8%, y el tecnológico Nasdaq cayó 1%, según informó la agencia Bloomberg.

Por primera vez en la historia, el precio del petróleo se negoció en terreno negativo debido a un conjunto de factores económicos, políticos y diplomáticos.

A la par de la caída del crudo crecía la incertidumbre entre los operadores y los inversores que elegían como refugio los bonos del Tesoro.

El título a 10 años subió por última vez en su paridad y bajó su rendimiento a 0,62%, desde 0,66% el viernes, en comparación con 1,9% al comienzo del año.

Los inversores están con dos frentes abiertos que puede modificar las expectativas. Por un lado, la caída de la economía global como consecuencia de la pandemia de la Covid-19 y por otro lado, los magros resultados de los balances que presagian un segundo trimestre para el olvido.

En Europa, el desarrollo de los mercados estuvo signado por el número de infecciones y muertes por el coronavirus y dejó de lado la tensión derivada del mercado petrolero.

Las acciones europeas subieron hoy a medida que las muertes por coronavirus disminuyeron en los puntos críticos de Italia y España, aunque los mercados se mostraron cautelosos, a la espera de los balances trimestrales que, en principio mostrarían las peores ganancias desde la crisis financiera de 2008.

Sin embargo, los inversores se están preparando para una profunda depresión económica a medida que se acumula evidencia del daño comercial de la pandemia.

El índice lider Euro Stoxx 50 subió 0,7%, mientras que en Londres, el promedio de suba fue de 0,5%.

Las bolsas de los países líderes de la zona Euro mostraron también signos positivos. En París, el índice CAC 40 subió 0,7%, mientras que en Frankfurt, el indicador DAX 30 trepó 0,5%. En Madrid, el IBEX 35 bajó 0,6%, mientras que en Milan, las acciones apenas subieron 0,1%.

Ahora, toda la expectativa está puesta en la reunión de líderes europeos por teleconferencia donde se podrían tomar decisiones de nuevas ayudas económicas.