Un informe técnico elaborado por especialistas de la Universidad Nacional de la Patagonia expuso que los movimientos de suelo que afectan al barrio Sismográfica, en Comodoro Rivadavia, no son un fenómeno reciente
La zona fue identificada como de alto riesgo geológico desde 2002, aunque la urbanización avanzó sin contemplar las advertencias técnicas, agravando una situación que hoy preocupa a cientos de familias.
Estudios previos que advertían el peligro
Investigadores del Centro de Estudios Geológicos y Ambientales señalaron que el sector de Altos del Kilómetro 3 presenta una compleja configuración geomorfológica, con desplazamientos lentos pero persistentes del terreno. Según los estudios, el frente de deslizamiento ya había sido delimitado hace más de dos décadas, cuando el área se encontraba prácticamente despoblada.
De acuerdo con imágenes satelitales y registros comparativos, la expansión urbana se consolidó sobre un suelo inestable, incrementando los riesgos estructurales y de seguridad para los vecinos. “La velocidad del movimiento es baja, pero el área es peligrosa”, explicó uno de los especialistas durante la presentación del informe.
Urbanización sin control y advertencias ignoradas
El análisis técnico comparó fotografías tomadas desde el Cerro Vito en 2002 con imágenes actuales que muestran un crecimiento urbano sostenido en zonas previamente identificadas como inestables. Según los expertos, estas evidencias estaban documentadas, pero no fueron incorporadas de manera efectiva en la planificación urbana.
Además de Sismográfica, los estudios también detectaron activaciones de deslizamientos de ladera en otros sectores, como el barrio 25 de Mayo, cercano a la universidad. Aunque se trata de fenómenos de pequeña escala, los especialistas remarcan que son técnicamente relevantes y requieren seguimiento permanente.
Falta de actualización técnica y monitoreo moderno
Uno de los puntos críticos señalados por los geólogos es la ausencia de herramientas tecnológicas actuales en los relevamientos. Si bien hubo re-caracterizaciones en 2022, estas continuaron basándose en métodos tradicionales, sin incorporar tecnologías como drones o monitoreo satelital de alta precisión, fundamentales para anticipar cambios en el comportamiento del suelo.
Un llamado urgente a la planificación y prevención
La exposición concluyó con una advertencia contundente: la información sobre riesgos geológicos existe desde hace décadas, pero no ha sido priorizada en las decisiones urbanas. “Estos fenómenos impactan directamente en la seguridad de la población. Es urgente integrar estos datos en políticas de mitigación y reducción del riesgo”, subrayaron los especialistas.
La situación refuerza el reclamo de los vecinos, que exigen mayor transparencia, estudios técnicos actualizados y respuestas concretas de las autoridades municipales y provinciales, antes de que los movimientos del suelo provoquen daños irreversibles o tragedias evitables.




