Fiorella Damiani inventó un abuso sexual en 2017 y mandó a prisión a Joaquín Álvarez y Fernando Pereyra. Videos de una fiesta sexual los salvaron de pasar 25 años presos. Ahora, la funcionaria libertaria enfrenta un juicio por falso testimonio que puede condenarla a 10 años de cárcel. «Le arruinó la vida a dos hombres», lanzó Lilia Lemoine.
La misma persona que denunció un brutal abuso sexual se sienta hoy en el banquillo de los acusados. Fiorella Damiani, consejera escolar de La Libertad Avanza en Bahía Blanca, comenzó a ser juzgada por falso testimonio agravado tras haber enviado injustamente a la cárcel a dos hombres en 2017. El caso, que conmociona a la política y a la Justicia, expone el infierno que vivieron las víctimas de una mentira que casi les cuesta 25 años de sus vidas.
Según La17, el debate oral se desarrolla en el Tribunal Oral Criminal N°1 y se extenderá hasta este miércoles 26 de febrero.
La mentira que destruyó dos vidas: una fiesta sexual que terminó en violación inventada
En 2017, Damiani denunció a Joaquín Álvarez y Fernando Pereyra por el delito de «abuso sexual gravemente ultrajante, con acceso carnal agravado por la participación de dos personas» . Todo comenzó la madrugada del 19 de julio, cuando los tres jóvenes compartieron una fiesta en la casa de Álvarez en Punta Alta. Según las pruebas, lo que ocurrió esa noche fue un encuentro sexual consentido, pero a la mañana siguiente, la pesadilla para los dos hombres comenzó .
La denuncia derivó en la inmediata detención de los jóvenes, quienes fueron alojados en celdas de comisaría donde sufrieron maltratos. Pereyra, incluso, recibió una brutal golpiza de parte de otros presos que los recibieron como «violines» . Un defensor que los entrevistó les advirtió que, por el delito que se les imputaba, podían pasar hasta «25 años en cana» .
Mientras tanto, Damiani había sustraído el teléfono de Pereyra y eliminado los videos que probaban el consentimiento del encuentro .
Videos en la nube: la prueba que les salvó la vida
Entre lágrimas, los detenidos juraron al abogado que eran inocentes y que todo había sido una «fiesta sexual» filmada. «Todo lo que hicimos está filmado. Todo lo grabamos con el teléfono celular», aportaron . Accediendo a la nube desde el teléfono del letrado, lograron recuperar las imágenes que cambiarían su destino .
Los cuatro videos eran explícitos. En primerísimos planos, se observaba a los tres jóvenes manteniendo relaciones sexuales de manera totalmente consensuada. La fiscal Marina Lara, que había impulsado el procesamiento de los imputados, no tuvo más opción que pedir la inmediata liberación de los hombres .
En su escrito, la fiscal describió: «En los videos no se aprecia que fuera forzada al acto sexual, ni que no pudiera moverse como declaró. Es más, en las imágenes pueden apreciarse movimientos activos de la señorita Fiorella acompañando a su partenaire sexual» .
El chat que detonó todo: «Me usaron para coger los dos»
Los motivos de la falsa denuncia quedaron al descubierto en los chats que Damiani mantuvo con su amiga Noelia desde el teléfono robado de Pereyra. Allí confesaba su sentimiento de haber sido «usada» tras leer una conversación en la que Álvarez decía: «Si esta guacha se nos entrega, nos enfiestamos los dos» .
«Me usaron para coger los dos», le escribió a su amiga a las 4:40 de la madrugada. Minutos después, confesaba su angustia: «Perdí mi teléfono, no sé qué mierda hacer». Ya en la parada de colectivos, esperando volver a Bahía, le confesaba a su amiga: «No sé cómo explicar esto. Los decepcioné» .
A las 8:15 de aquel 27 de julio de 2017, sin embargo, radicó la denuncia por abuso sexual doblemente agravado en la Comisaría de la Mujer . Había borrado los videos que probaban la verdad y calló durante años, mientras dos inocentes pagaban por su mentira .
Lemoine, lapidaria: «La tipa tiene que ir presa»
El caso ha generado repudio incluso dentro del propio espacio libertario. La diputada nacional Lilia Lemoine se pronunció en redes sociales con una contundencia inusitada: «La tipa tiene que ir presa. Le arruinó la vida a dos hombres innecesariamente. Y además banalizó la seriedad de una violación» .
La declaración de Lemoine refleja la gravedad de una causa que expone cómo una mentira puede destruir vidas y, al mismo tiempo, restar credibilidad a las verdaderas víctimas de abuso sexual.
Juicio express: tres días para una condena que puede llegar a 10 años
El juicio contra Damiani se lleva a cabo bajo la imputación del artículo 275 del Código Penal, que prevé penas de uno a diez años de prisión cuando el falso testimonio se comete en una causa criminal y en perjuicio del inculpado .
El fiscal Mauricio Del Cero fue contundente al describir la gravedad de los hechos: «Se trata de falso testimonio agravado, por ser contra dos inculpados en causa criminal. Ella había mentido en al menos 3 oportunidades e inculpaba de un delito grave, con penas de 6 años a 15 de prisión, a las dos personas» .
El Tribunal Oral Criminal N°1 de Bahía Blanca tiene previsto escuchar a las partes, revisar las pruebas y dictar sentencia tras tres jornadas de debate. Mientras tanto, los ojos de la opinión pública están puestos en un caso que expone las consecuencias devastadoras de una denuncia falsa.




