Pedro Sánchez rechazó la ofensiva unilateral de EE.UU. e Israel contra Irán y advirtió sobre el riesgo de una guerra devastadora
El panorama internacional se ensombrece tras la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel sobre territorio persa. Este sábado, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, manifestó su enérgico repudio a la escalada bélica en Medio Oriente, advirtiendo que el mundo «no puede permitirse otra guerra». El líder socialista rechazó la acción militar unilateral y exigió una desescalada inmediata para evitar un conflicto de alcance global.
El rechazo de Madrid a la ofensiva unilateral
A través de un comunicado oficial, Sánchez fue contundente al criticar tanto el bombardeo liderado por Washington como la respuesta de la Guardia Revolucionaria iraní. «Rechazamos la acción militar de EE.UU. e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil», sentenció el mandatario español.
El posicionamiento de España surge luego de que Donald Trump anunciara su intención de «aniquilar por completo» la industria de misiles y la armada de Irán. Según datos publicados por el medio C5N, los ataques tuvieron como objetivos estratégicos al ayatolá Alí Jamenei y al presidente Masoud Pezeshkian, lo que ha generado un clima de inestabilidad sin precedentes en la región.
Europa en alerta: El pedido de Macron y la seguridad regional
La postura española se suma a la profunda preocupación de Francia. El presidente Emmanuel Macron no solo calificó la situación como «peligrosa para todos», sino que también solicitó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. Para el Elíseo, el estallido de la guerra entre estas potencias conlleva «graves consecuencias para la paz y la seguridad internacional».
Macron advirtió que el régimen iraní debe comprender que su única opción es entablar negociaciones de buena fe para frenar sus programas nucleares. Mientras tanto, las potencias europeas han comenzado a activar protocolos de seguridad para proteger a sus compatriotas y activos en Medio Oriente, ante el temor de que la actual espiral de violencia se transforme en un conflicto prolongado y difícil de contener.




