La era post-Gallardo ha comenzado oficialmente en Núñez y la dirigencia de River Plate no quiere perder tiempo
Con un calendario que no da respiro, las autoridades del club han puesto la mira en Europa para repatriar a un viejo conocido de la casa. El objetivo es claro: mantener la vara alta y sostener la identidad futbolística que caracterizó al ciclo más exitoso de la historia millonaria.
El «Chacho» Coudet, el elegido para el banco de Núñez
Tras la partida de Marcelo Gallardo, la danza de nombres fue breve, ya que el perfil de Eduardo Coudet picó en punta rápidamente. Según la información difundida por el medio Radio3, este viernes se establecieron los primeros lazos con el entorno del actual director técnico del Deportivo Alavés para tantear su disponibilidad.
Se espera que este sábado se produzca una cumbre virtual clave. El presidente Stefano Di Carlo y el director deportivo Enzo Francescoli dialogarán formalmente con el «Chacho». El contexto en España podría favorecer al club argentino: el Alavés atraviesa una racha negativa en La Liga, ubicándose peligrosamente cerca de la zona de descenso, lo que facilitaría una salida negociada del entrenador.
Interinato y pausa en el fútbol local
Mientras la dirigencia negocia la llegada del nuevo DT, el plantel profesional ha quedado bajo la tutela de Marcelo Escudero. El «Pichi», hombre de la Reserva, se hará cargo del equipo el próximo lunes 2 de marzo en el duelo frente a Independiente Rivadavia en Mendoza.
Posteriormente, el fútbol argentino entrará en un receso forzado debido a un paro gremial, lo que postergará la novena fecha. Este bache en el calendario le otorga a River un margen de maniobra ideal para que, en caso de concretarse la firma de Coudet, el nuevo entrenador tenga días de trabajo antes del compromiso del 12 de marzo contra Huracán en el Palacio Ducó.
Reestructuración profunda en el área de fútbol
La búsqueda del sucesor de Gallardo no es el único movimiento en las oficinas del Monumental. La comisión directiva planea implementar una reforma estructural incorporando una nueva figura de director deportivo. Este rol servirá de enlace directo entre la presidencia y la secretaría técnica que comanda Francescoli.
Esta decisión busca modernizar la gestión y descentralizar las decisiones estratégicas, asegurando que el proyecto deportivo sea sólido e independiente de los nombres propios que ocupen el banco de suplentes.




