En el marco del Día Internacional de la Mujer, un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expuso una radiografía alarmante sobre la desigualdad económica en el país
El informe, titulado «8 de marzo en perspectiva económica», detalla que las mujeres no solo enfrentan una mayor desocupación, sino que representan la amplia mayoría de los sectores con menores ingresos, consolidando un fenómeno de precarización que se agravó durante el último año.
Brecha de ingresos y desocupación
Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares correspondientes al tercer trimestre de 2025, la desocupación femenina alcanzó el 7,4%. Sin embargo, el dato más crudo reside en la distribución de la riqueza: las mujeres representan el 64,2% de las personas con menores ingresos en Argentina. En contrapartida, el segmento de mayores ingresos sigue dominado por los varones en un 63%.
Esta disparidad se traslada al sistema tributario. Según información que fue extraída del medio Ámbito, las mujeres apenas constituyen el 32,8% de quienes tributan Bienes Personales y el 30% de los contribuyentes alcanzados por el Impuesto a las Ganancias, reflejando una barrera persistente para el acceso a la propiedad y a salarios de alta jerarquía.
El impacto del ajuste en las políticas de cuidado
El estudio del CEPA advierte que el presupuesto nacional para 2026 ha impactado directamente en las herramientas de reducción de brechas. Siete de cada diez políticas públicas orientadas a la igualdad sufrieron recortes o fueron eliminadas. Entre los puntos más críticos se encuentran:
- Moratoria Previsional: Sufrió un recorte real del 41,71%. Con su eliminación, se estima que 9 de cada 10 mujeres no podrán acceder a una jubilación ordinaria.
- Infraestructura de Cuidado: Se eliminó el programa de construcción de jardines de infantes, sin previsión de obras para el próximo año.
- Línea 144: El presupuesto ejecutado para la atención en violencia de género cayó un 23% entre 2023 y 2025.
Trabajo doméstico y reformas laborales
El informe también pone la lupa sobre las tareas de cuidado no remuneradas. En Argentina, las mujeres dedican en promedio tres horas más por día que los varones al trabajo doméstico. La reciente derogación de la Ley de Teletrabajo y la implementación del «banco de horas» generan, según el CEPA, una tensión con la previsibilidad necesaria para estas tareas.
Al retirarse el Estado de las políticas de cuidado, estas responsabilidades se trasladan nuevamente al interior de los hogares, limitando las oportunidades de las mujeres para insertarse o mantenerse en el mercado laboral formal. En este 8M, los datos confirman que la autonomía económica de las mujeres sigue siendo uno de los desafíos estructurales más urgentes de la agenda nacional.




