Una feroz tormenta financiera azota los hogares de la Patagonia y enciende las alarmas de todo el sistema bancario. El endeudamiento de las familias argentinas alcanzó un punto de saturación crítico y los niveles de morosidad extrema se dispararon de manera alarmante durante el último mes.
En la provincia de Chubut, la situación es verdaderamente dramática: el 26,2% de los ciudadanos que tomaron algún tipo de financiamiento cayó formalmente en «mora tardía», lo que significa que arrastran atrasos desesperantes que superan los 90 días en el pago de sus compromisos financieros. La crisis asfixia la economía doméstica regional y amenaza con congelar el consumo por completo.
A nivel país, el escenario es un reflejo de la pérdida sistemática del poder adquisitivo. Según los datos oficiales y de último momento revelados por un alarmante informe de la consultora Analytica, el 15,4% de toda la cartera de créditos otorgados a personas humanas en la Argentina presenta severas irregularidades.
Traducido a números concretos, sobre un universo de 19,8 millones de deudores registrados en todo el territorio nacional, ya hay más de 5,3 millones de argentinos que se encuentran atrapados en un incumplimiento financiero mayor a tres meses, un récord que expone el deterioro de la capacidad de pago.
La Patagonia endeudada: El ranking de las provincias con las cuentas en rojo
La alarmante realidad de Chubut se inscribe dentro de un proceso de endeudamiento masivo que afecta de manera directa a la región sur. En la Patagonia se registran los niveles de deuda por persona más elevados de toda la República Argentina, un fenómeno asociado al costo de vida y a las estructuras económicas locales. Tierra del Fuego lidera cómodamente el ranking nacional de la deuda mediana con una cifra monstruosa de $1.126.000 por deudor, seguida de cerca por la provincia de Neuquén con $842.000 y Santa Cruz con $819.000.
Si bien estos montos promedio reflejan el dinero adeudado y no necesariamente la proporción de personas que dejaron de pagar, el índice de incumplimiento efectivo sigue al acecho. Mientras que Neuquén logra mantener una tasa de mora tardía del 23,6%, Chubut trepa al 26,2%, ubicándose a milímetros de la media nacional, la cual promedia un 26,9% de deudores en jaque. Los especialistas de la consultora sostienen de manera unánime que estas profundas diferencias regionales responden de forma directa a los niveles de ingresos, la matriz productiva y el nivel de acceso al circuito de crédito formal de cada provincia.
El drama de los jóvenes y las plataformas virtuales en la mira
El informe privado pone una lupa sumamente preocupante sobre las nuevas generaciones, quienes se convirtieron en las principales víctimas del ahogo financiero. En el segmento de jóvenes de entre 18 y 30 años, el fenómeno roza la catástrofe social: cerca del 40% de los deudores de esa franja etaria presenta mora tardía de más de 90 días. Este alarmante porcentaje está íntimamente ligado al avance descontrolado de la informalidad laboral, la precarización y el violento deterioro de las condiciones del empleo registrado para quienes intentan dar sus primeros pasos en el mercado de trabajo.
Asimismo, las fuentes del sector identificaron que si bien las entidades bancarias tradicionales concentran el mayor volumen de crédito otorgado a las familias, los focos de mayor irregularidad e intereses usureros se observan entre los usuarios que dependen exclusivamente de entidades financieras no bancarias y plataformas fintech. En el mapa nacional, el norte y la región de Cuyo lideran el ranking del colapso: San Juan encabeza la morosidad extrema con un 36%, seguida por La Rioja con 35,3% y Catamarca con 34,8%.
En la otra cara de la moneda aparecen la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) con apenas un 16,1% y La Pampa con un 19,5%. El crecimiento simultáneo de la deuda y el incumplimiento se consolida como el desafío más indomable del sistema financiero, con impactos fragmentados que varían según la edad y la geografía del país.
