Carne de guanaco desde $3.000 el kilo gana espacio en la Patagonia.
La carne de guanaco continúa consolidándose como una alternativa accesible para los consumidores de la Patagonia, impulsada por precios considerablemente más bajos que los de la carne vacuna y por un sistema de comercialización que garantiza controles sanitarios y trazabilidad. Envasada al vacío y distribuida a través de canales habilitados, esta proteína proveniente de planes de manejo autorizados comienza a ocupar un lugar cada vez más importante en las góndolas y carnicerías de la región.
Precios competitivos frente a la carne vacuna
El avance de la carne de guanaco en el mercado regional está estrechamente vinculado a su valor. Según explicó el productor Eric Agustín durante una entrevista en #LA17, algunos de los cortes más demandados se comercializan a precios muy inferiores a los de las carnes tradicionales.
«La pulpa deshuesada y picada está a $3.500 el kilo», señaló el especialista, al destacar una propuesta que busca ampliar el consumo doméstico de esta carne magra.
La oferta incluye diferentes cortes para adaptarse a diversos usos gastronómicos. «El lomo a $6.000, y el cuarto completo o paleta a $3.000 el kilo», detalló Agustín, remarcando que incluso las piezas consideradas premium mantienen valores significativamente más bajos que los cortes equivalentes de ternera o novillo.
Un sistema de comercialización con estándares industriales
La distribución de carne de guanaco dejó atrás los mecanismos informales y se incorporó a esquemas de comercialización regulados. Actualmente, los productos llegan a los puntos de venta fraccionados en origen y envasados mediante procesos que permiten conservar sus propiedades nutricionales y extender su vida útil.
«Sale envasado al vacío en cajas de 10 y 20 kilos, todo legal», afirmó Agustín, al describir una modalidad que facilita tanto el almacenamiento en hogares como el abastecimiento de comercios gastronómicos.
El sistema se apoya en infraestructura de procesamiento ubicada en Santa Cruz, donde establecimientos públicos y privados participan de la cadena productiva.
Frigoríficos y mataderos sostienen el abastecimiento regional
El circuito de producción incluye al matadero municipal de Gobernador Gregores y a plantas frigoríficas de Río Gallegos y Monte Carlos, encargadas de procesar los animales provenientes de las capturas autorizadas.
Desde esos centros operan camiones térmicos que distribuyen la mercadería hacia carnicerías, supermercados y comercios habilitados de distintos puntos de la Patagonia, garantizando la conservación adecuada de los productos durante el transporte.
Este esquema permitió consolidar una red de abastecimiento estable para responder a una demanda que continúa creciendo.
Controles sanitarios y trazabilidad garantizada
Uno de los aspectos que más destacan los impulsores de esta actividad es la seguridad alimentaria. Cada lote procesado cuenta con controles veterinarios oficiales y sistemas de identificación que permiten seguir el recorrido del producto desde su origen hasta el consumidor final.
Agustín explicó que la cadena funciona bajo estrictas normas sanitarias: «El producto se trae al matadero, se faena y se transporta en vehículos provistos de precinto de Fauna y Consejo Agrario».
La implementación de estos controles busca despejar dudas históricas sobre el consumo de carne silvestre y reforzar la confianza de los compradores.
Stock asegurado y perspectivas de crecimiento
La disponibilidad de guanacos en las áreas de estepa patagónica permite sostener una oferta constante durante todo el año. Los cupos establecidos por la Dirección de Fauna desde la puesta en marcha del plan de manejo en 2018 garantizan un volumen suficiente para abastecer al mercado sin comprometer el equilibrio ambiental.
Gracias a esta planificación, el sector logra evitar los problemas de desabastecimiento estacional que suelen afectar a otras producciones cárnicas y contribuye a mantener precios competitivos para los consumidores.
Actualmente, uno de los principales objetivos de los actores involucrados es ampliar la cantidad de bocas de expendio permanentes para fortalecer la presencia de la carne de guanaco en el mercado regional y sostener los valores actuales durante el resto del año.
