El Comando Unificado mantiene un despliegue estratégico en puntos críticos del Parque Nacional
Mientras las cuadrillas combaten puntos calientes en La Tapera y Puerto Café, se reabren sectores del sur bajo estrictas medidas de prevención.
Vigilancia extrema en el perímetro y detección de puntos calientes
El operativo de control no se detiene en el Parque Nacional Los Alerces. Actualmente, el Comando Unificado —que integra fuerzas nacionales y provinciales— concentra sus esfuerzos en el monitoreo constante de la zona de La Tapera y diversos focos secundarios. La prioridad de este jueves es la detección temprana de columnas de humo y «puntos calientes» en el sector de la laguna Villarino, dentro de Puerto Café, para evitar que el viento genere reactivaciones peligrosas.
Según se informó en el medio Radio3cadenapatagonia, las condiciones meteorológicas complican la tarea: se esperan temperaturas de 23 °C y ráfagas de viento de hasta 45 km/h. Este escenario mantiene en máxima alerta a las brigadas de Los Cipreses, al Ejército y a los Bomberos Voluntarios, quienes sostienen la logística en las bases operativas de Río al Límite y Puerto Ciprés.
Apertura turística y normas de seguridad vial
A pesar de la actividad operativa, las autoridades han decidido habilitar el uso público en sectores estratégicos como el Embalse Amutui Quimey y Río Grande – Futaleufú, incluyendo las sendas de la Zona Sur. No obstante, se aclara que el riesgo de incendio en la región sigue siendo «crítico», por lo que cualquier descuido por parte de los visitantes podría ser fatal para el ecosistema.
Para garantizar la seguridad de todos, se recordó que el límite de velocidad dentro del Parque es de 40 km/h y que los vehículos de emergencia tienen prioridad absoluta en las Rutas 71 y 259. Asimismo, se ha reforzado la vigilancia en caminos vecinales y portadas con unidades especiales y tecnología de control para restringir el paso de personas ajenas a la zona de emergencia. La colaboración de los pobladores locales sigue siendo el pilar fundamental para contener el avance del fuego.




