Aluar en Puerto Madryn festeja la mayor alza del aluminio desde 2023.
La escalada de tensiones a nivel internacional ha sacudido fuertemente los mercados de materias primas, provocando un impacto directo y positivo para la industria metalúrgica argentina. El aluminio alcanzó este viernes su nivel más alto en casi cuatro años, encaminándose a registrar su mayor subida semanal desde principios de 2023. Esta remontada histórica es motivo de celebración para ALUAR, la principal productora de este metal en el país, ubicada en la ciudad de Puerto Madryn, que observa cómo su principal producto de exportación se revaloriza a un ritmo vertiginoso en el mercado global.
Según La Nación, este brusco incremento en las cotizaciones internacionales responde directamente al aumento de la preocupación por el suministro a nivel mundial. El detonante principal es el conflicto bélico de Estados Unidos e Israel contra Irán, una situación que amenaza con interrumpir drásticamente los envíos de aluminio desde la región, especialmente a través de la estratégica ruta marítima del estrecho de Ormuz.
El impacto geopolítico y la disparada de los precios
Las cifras en los principales recintos financieros reflejan el nerviosismo de los compradores. El aluminio de referencia a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por su sigla en inglés) registró una subida del 3,4%, alcanzando los US$3.408,50 por tonelada métrica hacia las 1700 GMT. Sin embargo, la tensión fue aún mayor durante las primeras horas de la jornada bursátil, cuando el metal tocó los US$3.449,50, consolidando su nivel más alto desde abril de 2022.
El metal iba rumbo a ganar un 8,5% en la semana, marcando así su mayor alza semanal desde enero de 2023. La escasez ya es una realidad palpable: la fundición qatarí Qatalum y Aluminium Bahrain se vieron obligadas a declarar la fuerza mayor en sus envíos ante la inestabilidad y el aumento de las tensiones en Oriente Medio, que estallaron violentamente el sábado pasado. Para empresas productoras en zonas alejadas del conflicto, como ALUAR en Puerto Madryn, esta crisis representa una ventaja competitiva y comercial invaluable.
Inventarios a la baja y demanda urgente
Los datos duros del mercado respaldan la sensación de urgencia. El Bank of America fue categórico al respecto en su último informe: «Dado que Oriente Medio representa alrededor del 9% de la producción mundial y el suministro está en peligro, hemos elevado nuestra previsión de déficit de 1 millón de toneladas a 1,5 millones de toneladas» para el año 2026.
Esta necesidad apremiante de metal a corto plazo quedó en evidencia cuando el contrato de aluminio al contado de la LME comenzó a negociarse con una prima de US$18,75 por tonelada por encima del contrato a tres meses. Al mismo tiempo, las existencias de aluminio en los depósitos de la LME experimentaron un fuerte descenso de 2.250 toneladas, cayendo hasta las 456.875 toneladas, su nivel más bajo registrado desde julio.
El panorama en Norteamérica también confirma la escasez. En Estados Unidos, la prima del Medio Oeste —el recargo que los compradores deben pagar además del precio de la LME para obtener el aluminio físico— experimentó una subida del 3,1%. Esto la llevó a un récord histórico de US$1,10 por libra, o su equivalente de US$2.425 por tonelada.
Proyecciones y el panorama de los otros metales
A diferencia del aluminio, el resto de los metales básicos mostró un comportamiento dispar. El cobre, tradicional termómetro de la economía global, cayó un 0,3% para cotizar a US$12.860 por tonelada. Esta baja estuvo influenciada por la presión del aumento de las existencias de la LME, que escalaron a 284.325 toneladas (su nivel más alto desde octubre de 2024) impulsadas por las masivas entradas en Singapur y Nueva Orleans. El metal rojo cerró la semana con una pérdida acumulada del 3,6%, su mayor caída semanal desde abril del año pasado.
En cuanto al resto del panel de metales industriales, el zinc experimentó una subida del 2,2%, alcanzando los US$3.297. Los operadores del mercado justificaron esta alza en el temor de que los bajos costos de tratamiento del concentrado terminen obligando a las fundiciones a recortar su producción. Por su parte, el plomo ganó un 0,5% ubicándose en US$1.951,50; el níquel sumó un 1,4% hasta los US$17.460; y, finalmente, el estaño retrocedió levemente un 0,1%, cotizando a US$49.035.




