La dualidad entre los indicadores agregados del comercio exterior y el pulso del mercado interno concentra las evaluaciones de los principales analistas de la plaza financiera.
El economista Miguel Kiguel aseguró este sábado que la Argentina atraviesa una etapa de fuerte contraste entre sectores que se benefician del auge exportador y una economía doméstica que todavía no logra recuperar dinamismo. En ese sentido, señaló que un factor clave que faltaría en el programa económico libertario es aplicar estímulos para el corto plazo expresó: «Todavía hay que llegar».
Aunque destacó el impacto positivo de sectores como la energía, la minería y el agro sobre el ingreso de divisas, Kiguel advirtió que la falta de estímulos y las dificultades del crédito mantienen deprimido el consumo y retrasan la recuperación de amplios sectores de la actividad.
Dinámica del mercado laboral y composición de los costos hogareños
El analista profundizó sobre las características de los sectores que actualmente lideran la tracción de divisas, marcando los límites estructurales que poseen para impactar de forma directa en el entramado sociolaboral:
“Cuando vos ves cuáles son los que emplean más capital y menos gente, al tope están energía, minería y agro”, dijo en declaraciones radiales y remarcó que no se trata de puestos de trabajo distribuidos de manera homogénea en todo el país.
El economista también vinculó el malestar social con el ajuste económico, tras describir que muchas familias perciben que sus ingresos ya no alcanzan para los gastos cotidianos debido al aumento de servicios esenciales.
“La gente hoy gana más o menos lo mismo que antes, pero se le va muchísimo más en el pago de tarifas”, afirmó.
El debate sobre las políticas de estímulo y los plazos de la transición
Frente a las críticas de distintos sectores por la falta de reactivación, Kiguel consideró que las políticas de largo plazo impulsadas por el Gobierno apuntan a mejorar la competitividad mediante incentivos a la inversión y reducción de impuestos. Sin embargo, sostuvo que la coyuntura requiere algún tipo de impulso adicional.
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Horizonte temporal de la gestión: “La política económica de mediano plazo está muy bien, pero todavía hay que llegar al mediano plazo”, afirmó.
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Marco doctrinal del oficialismo: Y agregó que actualmente la administración nacional “no cree” en las políticas de estímulo para acelerar la actividad económica en el corto plazo.
Coincidencias en el análisis: La perspectiva de la economía real
A las consideraciones de Kiguel se sumaron análisis procedentes de espacios de interlocución habitual del oficialismo, donde se remarcó el desfasaje entre las cuentas públicas y el consumo corriente:
El economista Ricardo Arriazu advirtió este viernes que el principal desafío del Gobierno es lograr que la mejora de las variables macroeconómicas empiece a trasladarse a la economía real. Durante su participación en un foro organizado por KPMG Argentina, el analista destacó las oportunidades que enfrenta el país, aunque remarcó que el avance será decisivo si impacta en la actividad cotidiana.
“En este momento lo que se necesita es que la economía real mejore. Si mejora, la oportunidad argentina es fabulosa”, sostuvo Arriazu, considerado uno de los economistas más cercanos a la mirada económica de Javier Milei.
Su planteo apuntó a una diferencia sensible para el oficialismo: la distancia entre los resultados macroeconómicos y la situación diaria de empresas, comercios y consumidores. En su exposición, Arriazu aseguró que el país cuenta con un escenario favorable para los próximos años, especialmente por el potencial exportador del sector energético. Según proyectó, hacia 2030 la Argentina podría exportar más de u$s30.000 millones solamente en energía.
