La autoridad monetaria argentina mantiene una racha histórica de acumulación de divisas que parece no tener techo
Con 43 jornadas consecutivas de saldo positivo en el mercado cambiario, la entidad que preside Santiago Bausili ya alcanzó el 30% de la meta anual fijada para el 2026, consolidando un proceso de fortalecimiento de las arcas estatales que sigue de cerca el mercado financiero.
Un hito en la acumulación de reservas
La estrategia implementada por el Banco Central ha permitido que las reservas brutas internacionales superen, tras un periodo de ascenso constante, la marca de los u$s46.000 millones. Tan solo en la última jornada, el BCRA sumó u$s40 millones adicionales a sus arcas, totalizando así un saldo acumulado de u$s3.003 millones en lo que va del año.
Según información extraída del medio C5N, este desempeño se enmarca en la denominada «Fase de Remonetización 2026». A pesar de una ligera desaceleración en el ritmo de compras semanales, la intervención constante tanto en el Mercado Libre de Cambios como en operaciones en bloque ha permitido robustecer la posición de liquidez de la entidad.
Expectativas y objetivos para 2026
La meta anual de adquisición de divisas establecida por el organismo se ubica en un rango de entre 10.000 y 17.000 millones de dólares. Haber alcanzado el 30% de este objetivo en apenas dos meses y una semana de actividad es un indicador que los analistas y organismos internacionales, como el FMI, observan con atención para medir la estabilidad macroeconómica del país.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, ha enfatizado que este ritmo de compras no es arbitrario, sino que se encuentra estrictamente condicionado a dos factores clave:
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La demanda de pesos: el comportamiento del público y los bancos respecto a la moneda local.
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El flujo de ingreso de divisas: la dinámica de los sectores exportadores y las inversiones.
Hacia la consolidación macroeconómica
La política de acumulación de reservas responde a un reclamo persistente de los bancos de inversión, que veían necesaria una estrategia cambiaria que permitiera blindar las arcas del Estado. Este proceso no solo busca proteger al país de choques externos, sino también sentar las bases para una estabilidad que facilite el crecimiento real del PIB a lo largo del año. La constancia del BCRA en este frente sugiere que, mientras la demanda de dinero mantenga su ritmo, la racha compradora continuará siendo el pilar central de su política monetaria.




