Horacio Marín, CEO de YPF, anunció en Houston un plan de inversión masivo y el inicio de la exploración offshore en el Mar Argentino.
El escenario energético argentino ha completado un giro de 180 grados, consolidando en este marzo de 2026 un récord que la industria persiguió durante casi tres décadas. Según los datos presentados por la comitiva oficial en la convención CERAWeek en Houston, Texas, la producción nacional de crudo ha escalado hasta los 878.000 barriles diarios (bpd), superando finalmente la marca histórica de 858.000 bpd establecida en 1998.
Este salto cuantitativo no es un techo, sino el preludio de un cambio de paradigma: el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que para el cierre de este año se romperá la barrera psicológica y operativa del millón de barriles por día, impulsado por la puesta en marcha de infraestructura crítica como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
Vaca Muerta: el motor de una rentabilidad sin precedentes
La eficiencia operativa en la cuenca neuquina ha permitido que YPF proyecte para 2026 el mayor EBITDA (rentabilidad bruta) de su historia, estimado en u$s 6.000 millones. Este flujo de caja es el resultado de una estrategia de focalización en activos de alta rentabilidad y la desinversión en campos maduros convencionales.
Sin embargo, el ambicioso «Plan 4×4» de la petrolera estatal no se detiene en la superficie. Marín adelantó que la industria energética en su conjunto prevé desembolsos por u$s 130.000 millones hasta 2031. Con un ritmo de inversión anual de u$s 20.000 millones, Argentina se posiciona al nivel de las grandes potencias petroleras globales, atrayendo el interés de empresas de servicios internacionales que ven en el país una zona de paz y seguridad jurídica frente a la inestabilidad en otras regiones productoras.
El nuevo frente: exploración offshore en el Mar Argentino
Uno de los anuncios más disruptivos de la jornada en Houston fue el firme compromiso de YPF de trasladar sus esfuerzos de frontera hacia el offshore (costa afuera). A pesar de los altos costos y los riesgos técnicos inherentes a la exploración en aguas profundas, la geología del Mar Argentino presenta indicios «promisorios» que la compañía está decidida a testear.
“La exploración offshore es cara y riesgosa, pero su rentabilidad cuando se logra poner en producción es masiva”, explicaron fuentes de la compañía.
Este movimiento busca diversificar la matriz de recursos más allá del shale, apuntando a descubrimientos convencionales de gran escala que podrían complementar la producción de Vaca Muerta en la próxima década.
Hacia una Argentina exportadora de u$s 40.000 millones
El impacto macroeconómico de este récord es profundo. Las proyecciones indican que, para mediados de la década de 2030, la producción superará holgadamente los 1,5 millones de bpd. Bajo este escenario, las exportaciones energéticas alcanzarían los u$s 40.000 millones anuales, superando los ingresos históricos de la agroindustria y otorgando al país una estabilidad de balanza comercial inédita.
En el panel «Energy Leadership in Action», el secretario de Coordinación de Energía, Daniel González, y los gobernadores Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro), coincidieron en que existe un alineamiento social y político total para acelerar el desarrollo de infraestructura, asegurando que Argentina deje de ser una promesa para convertirse en una realidad energética global.




