Equipos técnicos, defensores públicos y profesionales del sistema de protección analizaron estrategias para abordar conflictos juveniles con una mirada que priorice el acompañamiento, el diálogo y la reconstrucción de vínculos. El subsecretario de Desarrollo Humano, Christian Aprossof, advirtió que «las respuestas exclusivamente punitivas suelen ser insuficientes».
El trabajo con adolescentes que atraviesan conflictos con la ley plantea desafíos complejos para las instituciones que intervienen en cada caso. En ese marco, el Gobierno del Chubut impulsó un espacio de trabajo destinado a revisar prácticas de intervención y analizar estrategias utilizadas por los equipos que trabajan directamente en territorio. La iniciativa reunió a profesionales vinculados a dispositivos socioeducativos, programas preventivos, programas de libertad asistida y servicios de protección de derechos. Según La17.
La actividad también convocó a representantes de la Defensa Pública y de Centros de Orientación Socioeducativos, junto con equipos que acompañan a adolescentes en situaciones judicializadas. El objetivo: generar un espacio de intercambio entre distintos actores que participan en la atención de conflictos juveniles.
Diálogo, mediación y reparación: las herramientas que buscan reemplazar la mirada punitiva
Durante la jornada se discutieron herramientas de intervención territorial y el papel que cumplen los organismos que integran el sistema de protección. Uno de los ejes del encuentro fue analizar cómo promover mecanismos de diálogo, mediación y reparación frente a situaciones de conflicto. Las instituciones que participan en este tipo de procesos coinciden en que las respuestas exclusivamente punitivas suelen resultar insuficientes para abordar problemáticas complejas.
Por ese motivo, los equipos trabajan en la construcción de estrategias que incluyan a los adolescentes y sus familias en procesos de acompañamiento más amplios. En el intercambio también se planteó la necesidad de fortalecer la articulación entre organismos que intervienen en cada situación. El trabajo coordinado entre áreas sociales, judiciales y comunitarias aparece como un elemento central para mejorar las respuestas institucionales.
Las claves del nuevo enfoque: escucha activa, redes territoriales y mecanismos alternativos
Entre las líneas de acción que surgieron del encuentro se destacó la importancia de garantizar que niños, niñas y adolescentes puedan ser escuchados en los procesos de intervención. También se remarcó la necesidad de consolidar redes de trabajo entre programas y dispositivos que forman parte del sistema de protección.
Otro punto abordado fue la posibilidad de aplicar mecanismos alternativos para resolver conflictos cuando las condiciones lo permitan. Estas herramientas buscan favorecer procesos de reparación y diálogo entre las partes involucradas, evitando que el sistema judicial sea la única vía de respuesta.
La palabra del funcionario: «El desafío es consolidar un enfoque que priorice el diálogo y la reconstrucción de vínculos»
El subsecretario de Desarrollo Humano del Chubut, Christian Aprossof, explicó el sentido de este tipo de espacios de trabajo. «Estos espacios nos permiten revisar nuestras prácticas y fortalecer las herramientas con las que trabajamos todos los días en territorio. Cuando las instituciones dialogan y comparten criterios de intervención, el sistema de protección se vuelve más sólido y más eficaz para acompañar a los adolescentes y a sus familias», señaló.
El funcionario también planteó la necesidad de consolidar un enfoque que priorice la construcción de vínculos y oportunidades de integración social. «El desafío es seguir consolidando un enfoque que priorice el diálogo, la responsabilidad y la reconstrucción de vínculos, promoviendo oportunidades de integración y evitando respuestas exclusivamente punitivas», afirmó.
El intercambio entre instituciones permitió avanzar en la construcción de criterios compartidos para el abordaje de conflictos juveniles. A partir de ese trabajo conjunto, los equipos buscan fortalecer prácticas que favorezcan la inclusión social y el acompañamiento de adolescentes en situaciones complejas. Chubut apuesta por un cambio de paradigma. La pregunta es si la sociedad y la Justicia están preparadas para acompañarlo.




