El intendente Othar Macharashvili firmó el contrato para adquirir módulos habitacionales de 40 m² con cocina, baño y dos habitaciones. La inversión supera los $2.000 millones y las viviendas se integrarán a la trama urbana de la ciudad. Además, entregarán lotes con servicios para que las familias construyan sus propias casas.
La espera terminó para las familias que perdieron todo tras el derrumbe del cerro Hermitte. Este jueves por la tarde, en un acto cargado de emoción y expectativa, el intendente Othar Macharashvili firmó el contrato para la compra de 50 viviendas modulares que serán destinadas a los vecinos damnificados por la tragedia. La inversión municipal supera los $2.000 millones y representa un paso concreto en la larga lucha por una solución habitacional definitiva.
Las casas, fabricadas por la empresa Viviendas Bahía Blanca, son módulos de entre 36 y 40 metros cuadrados, pensados para brindar un hogar digno a las familias afectadas. Pero la asistencia no termina ahí: el Municipio también entregará lotes con servicios para que los vecinos puedan construir sus propias viviendas, en un plan integral que busca recomponer el tejido social y urbano de la ciudad.
Así son las casas: 40 metros cuadrados con cocina, baño y dos habitaciones
La empresa Viviendas Bahía Blanca, que ya se perfilaba como proveedora elegida para dar respuesta a la crisis habitacional, será la encargada de construir los módulos. Se trata de casas modulares prefabricadas: «Se hacen en la fábrica, se transportan en camiones los paneles y acá se unen», Pablo Such, socio de la firma, cuando comenzó a gestarse la operación.
Cada unidad tiene un diseño funcional y pensado para la vida familiar. Cuentan con cocina comedor integrada, baño completo y dos habitaciones, lo que permite albergar a grupos familiares de tamaño medio. La rapidez de construcción es una de las principales ventajas del sistema, ya que los módulos llegan en paneles y se ensamblan en el lugar de destino, acortando significativamente los plazos de entrega.
Dónde se ubicarán: integración urbana y social, la clave del plan
Uno de los puntos centrales del proyecto es la ubicación de las viviendas. El intendente Macharashvili fue claro al respecto: «Ya estamos viendo en qué zonas de Comodoro, porque las 50 no van al mismo lugar. Lo que estamos trabajando es que se integren a la trama urbana y social». Esta decisión busca evitar la creación de guetos o barrios marginales, y apunta a que las nuevas casas se inserten armoniosamente en la ciudad.
«Todo eso lo vamos a definir con los concejales, con los referentes de los vecinos y con el área técnica», aseguró el jefe comunal, dejando en claro que la decisión final será consensuada con todos los actores involucrados, especialmente con las propias familias damnificadas.
Más de $2.000 millones de inversión: de dónde salen los fondos
La compra de las 50 viviendas representa un esfuerzo financiero enorme para el Municipio. Macharashvili explicó que la inversión superará los $2.000 millones y que el dinero se obtendrá desafectando partidas de otras obras que estaban previstas para 2026. «Cada paso que uno da debe estar sustentado en documentación, tanto técnica como administrativa, lo que lleva su tiempo. Para concretar esto que estamos haciendo hoy teníamos que tener la afectación presupuestaria. Son trámites para no fallar a lo que estamos diciendo», señaló.
La decisión de reasignar fondos muestra la prioridad que la gestión municipal otorga a la emergencia habitacional, incluso a costa de postergar otros proyectos igualmente necesarios.
Lotes con servicios y materiales: la segunda etapa del plan
La asistencia a los damnificados no se limita a la entrega de las 50 casas modulares. Macharashvili detalló que se sumarán entregas de lotes para que los vecinos realicen su propia construcción. «En algunos casos serán lotes con servicios y platea, mientras que en otros también se facilitarán los materiales», afirmó.
Esta segunda línea de acción busca dar respuesta a un mayor número de familias y también permitir que aquellos que lo deseen puedan construir su vivienda según sus propias necesidades y posibilidades. Aún se están desarrollando los trabajos técnicos para terminar de definir cómo se implementará la medida, pero la voluntad política ya está expresada.
La provincia también aporta: 52 viviendas adicionales
A las casas adquiridas por el Municipio se suman otras 52 anunciadas por el Gobierno provincial, también construidas por la empresa Viviendas Bahía Blanca. Según adelantaron fuentes oficiales, estas viviendas tendrán más metros cuadrados que las municipales, lo que permitirá diversificar la oferta habitacional y dar respuesta a familias de distintas composiciones.
El trabajo conjunto entre Nación, provincia y municipio se convierte así en una necesidad imperiosa para abordar una crisis que afecta a cientos de familias comodorenses.
Un paso adelante en medio de la emergencia
La firma del contrato de este jueves es un hito en el camino hacia la recuperación de las familias afectadas por el derrumbe del cerro Hermitte. Desde aquella trágica jornada, los vecinos han vivido en la incertidumbre, alojados en hoteles, casas de familiares o soluciones precarias. Ahora, por primera vez, tienen una perspectiva concreta de volver a tener un hogar.
El camino aún es largo: falta definir la ubicación exacta de las viviendas, coordinar la logística de construcción y entrega, y asegurar que las soluciones sean sostenibles en el tiempo. Pero el primer paso, el más difícil, ya está dado.




