Crisis y vulnerabilidad: el CESIA pide donaciones de leche para bebés.
La situación social golpea con dureza a los sectores más frágiles de la comunidad. Desde el Centro Especializado en Salud Integral de Adolescencias (CESIA) han encendido las alarmas ante el notable incremento de consultas de embarazadas y madres adolescentes que atraviesan contextos de extrema vulnerabilidad. La falta de recursos básicos ha llevado a la institución a realizar un llamado urgente a la solidaridad para recolectar fórmulas lácteas destinadas a lactantes mayores de seis meses, un insumo que hoy escasea y cuya ausencia pone en riesgo el desarrollo nutricional de los más pequeños.
La iniciativa cobró fuerza tras detectarse casos límite en la atención diaria. Según detalló la nutricionista del centro, María Sanguinetti, la campaña se originó a partir de una situación puntual registrada esta semana, donde una adolescente no contaba con ningún tipo de leche para alimentar a su hijo. Según Comodoro24, el panorama es complejo, ya que se observa una dificultad creciente en las jóvenes para acceder a alimentos básicos, lo que agrava el estado de salud tanto de las madres gestantes como de sus bebés.
El bache asistencial: bebés mayores de seis meses en riesgo
Una de las mayores preocupaciones del CESIA radica en las limitaciones del sistema público de salud para cubrir todas las etapas del crecimiento. Sanguinetti explicó que el hospital tiene la capacidad de proveer fórmulas para recién nacidos, pero el escenario cambia después del primer semestre de vida. «Si es de 0 a 6 meses, el hospital provee para estas situaciones, pero para bebés mayores de 6 meses no tenemos», remarcó la profesional con preocupación.
Es fundamental entender que las necesidades nutricionales varían según la edad. Existen fórmulas diseñadas para la primera etapa (0 a 6 meses) y otras para la segunda (6 a 12 meses), las cuales poseen características específicas. Al no contar con stock de estas últimas, el centro se ve obligado a recurrir a alternativas de emergencia. En situaciones extremas, deben realizar una adecuación de la leche entera de vaca para que sea apta para el consumo de los bebés de 7 u 8 meses, aunque aclaran que no es lo ideal frente al valor nutricional que aporta una fórmula específica.
Un contexto social marcado por la precariedad económica
La problemática no es aislada, sino que refleja un deterioro sostenido en la calidad de vida de muchas familias de la región. La nutricionista advirtió que desde hace tres o cuatro años vienen asistiendo a personas que solo pueden garantizar una comida diaria. Esta realidad es especialmente alarmante en el caso de las adolescentes embarazadas, cuyo cuerpo requiere un aporte calórico y proteico superior para llevar adelante la gestación sin complicaciones.
La demanda en el CESIA es variable pero incesante. Durante este año, se ha detectado un fenómeno particular: el descenso en la edad de las pacientes. «Este año hemos tenido muchas embarazadas de corta edad, de 15 años y algunas menores de 15», comentó Sanguinetti. Esta precariedad económica, sumada a la corta edad de las madres, genera un combo de vulnerabilidad que requiere de la intervención inmediata no solo del Estado, sino también del compromiso comunitario.
Cómo colaborar y dónde acercar las donaciones
Ante este escenario descripto como «cíclico» pero con necesidades cada vez más profundas, el centro solicita a quienes puedan colaborar que se acerquen con fórmulas lácteas de la segunda etapa o, en su defecto, leche entera de vaca. El objetivo es crear una red de contención que permita que ningún bebé se quede sin su alimento esencial por falta de recursos económicos de sus padres.
Las donaciones se reciben en la sede del CESIA, ubicada en la calle Saavedra 915, primer piso (esquina San Martín, junto a la sede de PAMI). El horario de atención para la recepción de insumos es de lunes a viernes, de 8:00 a 14:00 horas. Cualquier aporte, por pequeño que parezca, resulta vital para acompañar a estas jóvenes familias en un momento de extrema necesidad.




