El video que capturó al abogado Martin Castro socio de Rodrigo Miquelarena quien es pareja de Julieta Gamarra cargando en una bolsa 12 millones de pesos de coima para rebajar una condena ingresa a etapas devisivas dejando a la fiscal Julieta Gamarra en una situación comprometedora que ha sacudido los cimientos del Ministerio Público Fiscal en Chubut, pero ha revelado una grieta aún más profunda: la parálisis burocrática del sistema de control.
A pesar de la indignación pública, el casillero de «denuncias recibidas» en el Consejo de la Magistratura sigue vacío.
El muro del «De Oficio»
La explicación técnica brindada por Lucía Pettinari, representante del Consejo, es clara pero frustrante para la opinión pública: el organismo no tiene facultades para actuar por iniciativa propia (de oficio). Sin una firma, un DNI y una presentación formal de un particular o una institución, la maquinaria sancionatoria no arranca.
Este vacío de denuncias genera un interrogante incómodo en los pasillos de Tribunales: ¿Es miedo, corporativismo o simple estrategia política?
Mientras nadie se anima a dar el primer paso formal, la fiscal permanece en una suerte de «limbo» donde su reputación está destruida, pero su cargo sigue intacto.
La evaluación: El «As» bajo la manga del Consejo
Sin embargo, no todo es pasividad. Pettinari ha lanzado una advertencia que cambia el tablero. El polémico video no será ignorado; se ha convertido en una pieza clave para la evaluación de desempeño de Gamarra.
»El video será tenido en cuenta en su evaluación», confirmó Pettinari, dejando claro que, aunque no haya un juicio político inmediato, la continuidad de la fiscal en su cargo pende de un hilo cuando llegue el momento de revalidar su idoneidad.
Un sistema bajo sospecha
La situación plantea un dilema ético para la justicia chubutense.
- La inacción inicial:
Refuerza la percepción social de que la justicia se protege a sí misma.
- La presión institucional:
El hecho de que el video sea parte de su legajo de evaluación indica que el Consejo busca una salida técnica ante la falta de una denuncia ciudadana. Por ahora, Julieta Gamarra sigue en su puesto, pero el escándalo ha pasado de ser un fenómeno viral a un expediente silencioso que espera el momento justo para definir su carrera.
VIDEO: Julieta Gamarra se encuentra en estos momentos bajo la lupa
La pregunta sigue en el aire: ¿Quién será el primero en transformar el murmullo de las redes sociales en una denuncia de puño y letra?




