A contramano de la tendencia positiva en Wall Street, los activos argentinos volvieron a mostrar signos de debilidad este miércoles
En una jornada marcada por la volatilidad global, los certificados de acciones argentinas que cotizan en Nueva York sufrieron retrocesos significativos, liderados principalmente por el sector financiero, que no logró acoplarse al optimismo externo.
El sector bancario lideró las pérdidas en Nueva York
El panel de empresas argentinas en el exterior operó mayoritariamente en rojo. El impacto más fuerte se sintió en los papeles bancarios: el BBVA encabezó las bajas con un desplome del 6%, seguido de cerca por el Banco Macro con una caída del 4,1%. Otros actores de peso como el Grupo Financiero Galicia y Supervielle también retrocedieron un 3,4% y 3,3% respectivamente.
Fuera del ámbito financiero, la distribuidora eléctrica Edenor registró una pérdida del 4%. La única excepción a la regla fue la petrolera estatal YPF, que logró sostenerse con un avance marginal del 0,1%, favorecida por el contexto del mercado energético internacional.
Contexto internacional y el factor Donald Trump
La caída de los activos locales resultó llamativa debido al clima de distensión en los mercados centrales. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la prórroga indefinida del alto el fuego con Irán, una noticia que inyectó optimismo en las bolsas de Estados Unidos. Sin embargo, este «viento de cola» no fue suficiente para los papeles argentinos.
La incertidumbre persiste debido a que el Estrecho de Ormuz permanece cerrado, manteniendo los precios del petróleo cerca de la barrera de los 100 dólares. En este escenario, el Riesgo País coqueteó con su cuarta subida consecutiva, aunque finalmente logró cerrar con una leve baja, otorgando un respiro mínimo a los bonos soberanos en medio de la desconfianza de los inversores.
Incertidumbre en la recuperación de activos locales
A pesar de la tregua geopolítica, los inversores mantienen cautela sobre la economía argentina. La desconexión con los índices neoyorquinos sugiere que existen factores internos que pesan más que el alivio global. Sin una resolución clara en los frentes de conflicto externo que afectan la logística energética, y con los bancos locales bajo presión, la recuperación de los activos argentinos sigue siendo una materia pendiente para el mercado.




