El escenario en Medio Oriente entra en una fase de extrema volatilidad
Mientras el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, lanza señales contradictorias sobre un posible diálogo, las fuerzas armadas de Irán han endurecido su postura, condicionando la estabilidad energética global al cese de las operaciones militares de Washington e Israel en la región.
El barril de petróleo ya superó los u$s 100 y Francia anunció una misión internacional para intentar reabrir por la fuerza el Estrecho de Ormuz.
Declaraciones cruzadas: entre el diálogo y la ofensiva total
En las últimas horas, Donald Trump sorprendió al declarar que «podría estar dispuesto a dialogar con Irán», apenas días después de haber afirmado que la guerra estaba «prácticamente terminada». Sin embargo, la realidad en el frente de batalla cuenta otra historia: el Pentágono calificó la jornada de este martes como la «más intensa» en términos de bombardeos desde el inicio de la Operación «Furia Épica».
Desde Teherán, la respuesta fue contundente. Voceros militares aseguraron que ellos definirán el final del conflicto y ratificaron el bloqueo total a la exportación de crudo. Según consignó el medio Ámbito, este endurecimiento coincide con la consolidación en el poder de Mojtaba Jamenei, el nuevo líder supremo, cuya designación fue rechazada públicamente por el gobierno estadounidense.
El primer discurso de Mojtaba Jamenei y la respuesta global
En su primera alocución como sucesor de su padre, Alí Jamenei, el flamante líder supremo llamó a la unidad nacional y prometió vengar a los «mártires». Con el Estrecho de Ormuz cerrado como medida de presión, el impacto económico ya se siente en todo el mundo. El barril de crudo superó la barrera de los u$s 100, lo que ha llevado a potencias como Francia a anunciar misiones para «abrir» el paso marítimo.
El saldo de la guerra tras 13 días es devastador: cerca de 1.500 iraníes fallecidos y siete soldados estadounidenses muertos en combate. En el plano regional, mandatarios como Lula da Silva han expresado su preocupación, advirtiendo que la comunidad internacional debe prepararse para la posibilidad de una invasión a gran escala en el futuro cercano si la diplomacia no logra frenar la escalada.




