En un operativo certero contra la venta de sustancias ilícitas en pequeña escala, la Policía del Chubut desarticuló este fin de semana puntos de comercialización en los barrios San Cayetano y Ceferino
Tras una investigación impulsada por el Ministerio Público Fiscal, las fuerzas de seguridad lograron el secuestro de dosis de cannabis listas para su distribución y la identificación de los responsables, respondiendo así a una creciente preocupación de los vecinos de la zona.
Operativos simultáneos en San Cayetano y Ceferino
El comisario mayor Javier Soto, jefe del Área de Drogas Peligrosas, brindó detalles sobre los tres allanamientos ejecutados el sábado por la tarde. Los procedimientos, liderados por la División Drogas de Comodoro Rivadavia, permitieron incautar cerca de 50 envoltorios de cannabis fraccionados, lo que suma un total superior a los 100 gramos de la sustancia.
Además del estupefaciente, el personal policial secuestró balanzas de precisión, dinero en efectivo y diversos elementos de corte y fraccionamiento. Estos hallazgos confirman la actividad de narcomenudeo que se desarrollaba en los domicilios intervenidos, los cuales habían sido señalados previamente por movimientos sospechosos de personas en horarios inusuales.
Situación procesal de los involucrados
Como resultado de las irrupciones, dos hombres mayores de edad quedaron vinculados formalmente a la causa. Uno de ellos fue detenido de manera inmediata, ya que la mayor cantidad de sustancia fue hallada en su propiedad, lo que complica su situación judicial. El segundo involucrado fue imputado y permanece supeditado a la investigación mientras se analizan las pruebas recolectadas.
Soto destacó que este fue el único procedimiento de estas características durante el fin de semana en la ciudad petrolera, aunque subrayó que la labor de inteligencia continúa vigente para desmantelar otros focos de venta que afectan la tranquilidad de los barrios periféricos.
El rol clave de la denuncia vecinal
Un punto fundamental en el éxito de estos operativos fue la colaboración de la comunidad. Las denuncias anónimas de los vecinos resultaron determinantes para iniciar las tareas de vigilancia y recolección de pruebas. Desde la fuerza policial destacaron que la ciudadanía ha perdido el temor a reportar estos delitos, confiando en los mecanismos de reserva de identidad para evitar represalias.
Este tipo de intervenciones busca no solo retirar la droga de las calles, sino también desarticular la logística que sustenta el comercio ilegal en el ámbito local, llevando una respuesta concreta a los reclamos de seguridad de las familias comodorenses.




