Santilli defendió a Adorni y denunció operaciones del kirchnerismo.
En una jornada marcada por la actividad política en el sector agroindustrial, el ministro del Interior, Diego Santilli, salió al cruce de las críticas que rodean al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La polémica, originada por la presencia de la esposa del funcionario en el avión presidencial durante el reciente viaje a Nueva York para la «Argentina Week«, fue calificada por el ministro como una maniobra coordinada desde la oposición para desgastar la imagen del Gobierno.
Durante su recorrida por la muestra Expoagro, el titular de la cartera de Interior fue tajante al ser consultado sobre el tema. Según Noticias Argentinas, Santilli atribuyó el conflicto a «una operación del kirchnerismo» y remarcó que no permitirán ataques contra un funcionario al que definió como «probo» y que «pone el cuerpo» diariamente en sus funciones. Asimismo, el ministro descartó cualquier tipo de grieta interna, asegurando que el jefe de Gabinete cuenta con el aval total de la Casa Rosada.
Respaldo absoluto de Javier Milei en medio de la controversia
La defensa de Santilli no solo se centró en la integridad personal de Adorni, sino que también buscó ratificar la estabilidad del equipo de gobierno. Ante la insistencia de la prensa, el funcionario subrayó que el jefe de Gabinete «absolutamente tiene el respaldo del presidente Javier Milei», cerrando así cualquier especulación sobre posibles desplazamientos o reprimendas por el uso de la logística presidencial para el traslado de familiares.
Este blindaje mediático se produce en un contexto de alta exposición para el Ejecutivo, que intenta capitalizar los acuerdos logrados en el exterior mientras enfrenta los cuestionamientos locales. Para Santilli, los señalamientos de la oposición no son más que intentos de desviar la atención de los logros alcanzados durante la gira internacional en los Estados Unidos.
Firmeza oficial ante los cuestionamientos opositores
Desde el entorno del Ministerio del Interior recalcaron que la gestión no se dejará amedrentar por lo que consideran tácticas de desestabilización política. La presencia de Santilli en Expoagro sirvió como plataforma para enviar un mensaje de unidad y fortaleza, insistiendo en que la administración libertaria mantendrá su rumbo sin importar las presiones externas o los debates sobre la ética en los traslados oficiales.
Finalmente, el Gobierno decidió dar por terminada la discusión, enfocando sus energías en la agenda productiva. Al definir a Adorni como un «gran jefe de Gabinete», Santilli selló el compromiso del ala política de la Casa Rosada de proteger a sus hombres de confianza frente a lo que denominan el «asedio mediático y político» de sectores vinculados a la gestión anterior.




