El presidente Masud Pezeshkian afirmó que Teherán no busca enfrentarse con los países vecinos, a los que llama «hermanos», horas después de que la Guardia Revolucionaria bombardeara bases en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Baréin. En el día 22 de la guerra, Irán también atacó una base británica en el océano Índico.
Una nueva contradicción sacude el conflicto en Medio Oriente. El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, aseguró este sábado que Teherán no busca el enfrentamiento con los países vecinos, a los que llama «hermanos», en un mensaje en inglés publicado en la red social X. Sin embargo, sus palabras contrastan con la escalada militar que su propio país protagoniza en la región.
Bombardeos contra bases estadounidenses y británicas
Horas antes de las declaraciones de Pezeshkian, la Guardia Revolucionaria iraní informó de bombardeos contra múltiples objetivos en la región:
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Base Príncipe Sultán, en Arabia Saudí
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Base Al Dhafra, en Emiratos Árabes Unidos
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Base Ali al Salem, en Kuwait
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Erbil, en el Kurdistán iraquí
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Quinta Flota Naval, en Baréin
Además, se denunció un ataque con dos misiles contra la base británica Diego García, en el océano Índico. Todos estos objetivos están vinculados a la presencia militar de Estados Unidos y sus aliados en la región.
El mensaje de Pezeshkian: unidad islámica contra Israel
En su mensaje con ocasión del Aid al Fitr, la festividad musulmana que marca el fin del mes sagrado del Ramadán, el mandatario iraní llamó a la unidad de los países islámicos y sostuvo que sólo Israel «se beneficia de nuestras divisiones».
«No buscamos entrar en conflicto con ustedes», afirmó Pezeshkian, en una clara apelación a los países vecinos que han sido blanco de los ataques iraníes. Sin embargo, la retórica de paz contrasta con la realidad de misiles y drones que siguen impactando en territorio de esos mismos países.
22 días de guerra y una escalada sin fin
Las declaraciones se producen en el día 22 de la guerra, durante la que la República Islámica no ha cesado sus ataques contra bases y objetivos estadounidenses en la región de Oriente Medio. El conflicto comenzó con bombardeos israelíes contra instalaciones energéticas en Irán y se expandió rápidamente a otros países, con ataques cruzados que involucran a Estados Unidos, Reino Unido y aliados de la región.
Mientras Irán promete no buscar conflicto con sus vecinos, sus fuerzas militares siguen atacando objetivos estratégicos en la península Arábiga y el Golfo Pérsico, una contradicción que deja en claro la complejidad de un conflicto que amenaza con extenderse aún más.
El mundo observa con preocupación
La comunidad internacional sigue con atención los acontecimientos en Medio Oriente, donde una escalada militar de estas características podría desatar consecuencias impredecibles. El ataque a la base británica Diego García es especialmente significativo, ya que involucra directamente a Reino Unido en el conflicto.
Por ahora, la retórica de paz de Pezeshkian no encuentra correlato en los hechos. Mientras Irán sigue bombardeando, sus vecinos observan con desconfianza y las potencias occidentales refuerzan su presencia militar en la región.




