El sistema previsional argentino enfrenta una crisis creciente: mientras los salarios crecieron 117% entre abril de 2024 y agosto de 2025, la inflación acumulada fue del 71%. La diferencia de 46 puntos porcentuales refleja una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los jubilados. Especialistas vaticinan una nueva etapa de litigios contra la ANSES y alertan sobre la «obsolescencia» del sistema.
El sistema previsional argentino cruje por una tasa de sustitución cada vez más retrasada y una modalidad de cálculo jubilatorio que se mantiene retrasada dos meses. Con la entrada en vigencia de la nueva fórmula, los ajustes mensuales para jubilaciones, pensiones y asignaciones se calculan únicamente con base en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de dos meses atrás.
Una brecha que crece: salarios vs. jubilaciones
Pero la legislación previsional define que las jubilaciones deben reflejar la evolución de los sueldos, dado que se trata de un salario diferido. Entre abril de 2024 y agosto de 2025, los salarios medidos por la Remuneración Imponible de los Trabajadores Estables crecieron 117% , mientras la inflación acumulada fue de 71%. La diferencia de 46 puntos porcentuales refleja una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los jubilados.
Esto genera tensiones en el sistema judicial y una cantidad cada vez mayor de juicios contra el Estado , según especialistas.
«La tasa de sustitución es muy baja»
A esto se suman debilidades estructurales del sistema previsional. «La tasa de sustitución es muy baja si la comparamos con la de nuestros países vecinos, Chile y Uruguay. Es decir, el primer pago jubilatorio suele ser muy inferior al último salario en actividad, y la inflación, aun después del plan de estabilización del presente gobierno, erosiona rápidamente cualquier ingreso jubilatorio», explica Carlos Curi , economista especializado en finanzas.
Más juicios contra el Estado
En materia judicial, existe un criterio de que la jubilación es sustitutiva del salario. Y los jueces no pueden desatender el movimiento del salario de los activos. De continuar la tendencia, el ajuste basado exclusivamente en la inflación consolidaría una brecha creciente entre ingresos de trabajadores y haberes jubilatorios.
Según especialistas, el mecanismo actual apuesta todo al IPC y desatiende variables como la recaudación y la evolución salarial. Esto podría perpetuar la pérdida del poder de compra de los jubilados y abrir una nueva etapa de litigios contra la ANSES.
Un sistema «obsoleto y quebrado»
El sistema previsional argentino es «obsoleto y está quebrado desde hace varias décadas. Ningún gobierno se ha ocupado seriamente de mejorarlo de manera sostenida «, alerta Curi.
«Lo que debería ser un ingreso estable y suficiente se transforma en un cálculo constante de supervivencia: ajustar gastos, mudarse a viviendas más chicas en barrios más accesibles, recurrir a los pocos ahorros en dólares o alquilar alguna propiedad», señala.
El desafío de construir un nuevo sistema
Curi planteó que «la pregunta de fondo es si, como sociedad, gobierno, corporaciones e individuos, estamos dispuestos a ignorar el abismo del retiro o si podemos construir un sistema previsional sustentable, apoyado en sus tres pilares básicos: ingreso universal, planes corporativos de retiro y programas de inversión individual a largo plazo , que devuelvan a los próximos jubilados lo que realmente merecen: seguridad económica y calidad de vida».
Y advirtió que «la avidez fiscal ha sido tan significativa que ningún gobierno, en lo que va de este siglo, siquiera propuso exenciones fiscales para los últimos dos pilares, que son los que hacen la diferencia a la hora de saltar al retiro».




