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Jubilaciones

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El cálculo se aplica para quienes reciban hasta tres haberes mínimos. En todos los trimestres, los aumentos por movilidad se ubicaron entre 4 y 6 puntos por debajo de la aceleración de precios.

TN. – El Gobierno anunció un 15,6% de aumento en las jubilaciones a partir de diciembre -que implicará una suba del 72,6% en todo 2022- y un bono de $10.000 por tres meses, pero solo para los haberes más bajos. Pese a las mejoras que se aplicarán en el último tramo del año, los ingresos perderán entre $14.000 y $217.000 este año para quienes reciban hasta tres compensaciones mínimas.

Las estimaciones oficiales de inflación rondan el 95%, lo que implica que en el caso de las jubilaciones mínimas la pérdida será de más de 22,4 puntos porcentuales. Según un informe de Ieral, de la Fundación Mediterránea, -que proyecta que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) superará el 100% este año- esos haberes habrán perdido $14.000 cuando se aplique el aumento de diciembre e incluso con la suma del bono de $10.000 que les corresponderá percibir.

En el caso de quienes perciban tres haberes mínimos (que ya no cobran el bono), la pérdida alcanzará los $217.000 en el año. “En 2022 la evolución trimestral de los haberes jubilatorios no logró equiparar la evolución de precios. En todos los trimestres, los aumentos por movilidad fueron entre 4 y 6 puntos porcentuales por debajo de la inflación acumulada en el período de referencia”, señaló el informe.

Tres haberes mínimos son $150.346,95 mensuales, es decir que no alcanzan para cubrir los $151.478 que en octubre se necesitaban para cubrir la canasta básica de los jubilados, que mide la Defensoría de la Tercera Edad.

De acuerdo con el informe de la consultora presidida por María Pía Astori, “en cuatro de los últimos cinco años las jubilaciones habrán perdido frente a la inflación, y también en cuatro los haberes jubilatorios perdieron frente a la evolución del salario formal”.

En este contexto, evaluó que “la fórmula de movilidad falla al proteger a los jubilados de la pérdida de poder adquisitivo por las subas generalizadas de los precios en procesos de estanflación donde la economía no crece, especialmente cuando la inflación se acelera”.

Pero la pérdida no es pareja para todos los jubilados, dado que el Gobierno otorgó bonos para los de menores ingresos. En diciembre, el extra de $10.000 alcanzará a los que cobran el haber mínimo y será de $7000 para quienes perciben hasta dos ingresos mínimos.

“El otorgamiento de bonos ha llevado a una situación en que los jubilados que cobran el mínimo han resguardado en mejor manera su poder adquisitivo frente a los que superan la mínima. Si bien pueden argumentarse razones distributivas, como régimen de previsión social se presenta un problema: quienes han cumplido cabalmente con las obligaciones para obtener una jubilación (años mínimos de aporte) y han aportado en mayor medida a ANSES, ven caer sus haberes reales efectivos frente a quienes cobran la mínima, grupo este último dominado por personas que se jubilaron vía moratorias, en muchos casos sin cumplir los requisitos que la ley original preveía”, detalló el documento.

En este sentido advirtió que “la pérdida se eleva para los jubilados que no reciben bonos”. Si se considera una prestación que en diciembre será equivalente a tres haberes mínimos ($150.000 de bolsillo), para recuperar lo perdido entre 2018 y 2022, con respecto a la evolución de precios, estimó que se le debería otorgar a cada jubilado una suma de $698.000 a precios constantes de noviembre de 2022 o el equivalente a casi cinco meses de su jubilación. Y solo para equiparar las pérdidas de este año, el pago debería ser de $217.000 o un haber y medio adicional.

La ANSES anunció que el próximo aumento por la Ley de Movilidad Jubilatoria será del 15,62%.

Aún con bonos, los jubilados perderán este año frente a la inflación, según un estudio de la Fundación Mediterránea. El deterioro de los ingresos serán de $14.000 para quienes perciben el haber mínimo, y para quienes cobran tres mínimos la pérdida será de $217.000 en el año.

La ANSES anunció que el próximo aumento por la Ley de Movilidad Jubilatoria será del 15,62% y además se le sumará un bono extra de $10.000 para quienes cobran el haber mínimo, y de $7.000 para quieren percibe hasta dos mínimos.

«En 2022 la evolución trimestral de los haberes jubilatorios no equiparar la evolución de precios», señala el reporte.

Consigna que en todos los trimestres, los aumentos por movilidad fueron entre 4 y 6 puntos por debajo de la inflación acumulada en el período de referencia.

Asumiendo que el año acabe con una inflación en torno al 100% en diciembre, la movilidad acumulará un 72,4% de aumento.

El otorgamiento de bonos ha llevado a una situación en que los jubilados que cobran el mínimo han resguardado en mejor manera su poder adquisitivo frente a los que superan la mínima.

El trabajo dice que si bien pueden argumentarse razones distributivas, como régimen de previsión social se presenta un problema: quienes han cumplido cabalmente con las obligaciones para obtener una jubilación (años mínimos de aporte) y han aportado en mayor medida a ANSES, ven caer sus haberes reales efectivos frente a quienes cobran la mínima, grupo este último dominado por personas que se jubilaron vía moratorias, en muchos casos sin cumplir los requisitos que la ley original preveía.

Un ejercicio permite dimensionar la pérdida de poder adquisitivo que enfrentan los jubilados y pensionados: si desde diciembre de 2017 los haberes mínimos se hubieran ajustado por inflación (y no por las fórmulas de movilidad vigentes desde ese año, además de las decisiones discrecionales del 2020), el monto percibido por los jubilados en diciembre de 2022, a valor actual, sería un 35% mayor ($16.632 extras, ya que pasaría de $47.065 a $63.697).

Sí, en cambio, se había comenzado a actualizar el haber mínimo por inflación en diciembre de 2019, con la actual gestión de gobierno, donde se suspendió la fórmula anterior, con una transición regida por la discrecionalidad y una nueva movilidad desde 2001, a multas de 2022 un jubilado cobraría $7.408 adicionales.

La pérdida se eleva para los jubilados que no reciben bonos. Al considerar una prestación que en diciembre será equivalente a 3 haberes mínimos ($150 mil pesos de bolsillo), se estima que, para recuperar lo perdido entre 2018 y 2022, con respecto a la evolución de precios de diciembre 2017, se le debería otorgar cada jubilado una suma de $698 mil pesos a precios constantes de noviembre de 2022 o el equivalente a casi 5 meses de su jubilación.

 

Para recuperar lo perdido sólo en 2022, recibir $217 mil o haber y medio adicional, dice la Mediterránea.

A través de su cuenta de Twitter, el Presidente aseguró que «todas las jubiladas y jubilados empezarán el año ganándole a la inflación».

El presidente Alberto Fernández anunció hoy el primer aumento de la movilidad jubilatoria del año que será de un 12,28% en jubilaciones, pensiones y asignaciones y alcanzará a más de 16 millones de argentinas y argentinos.

A través de su cuenta de Twitter, el Presidente aseguró que «todas las jubiladas y jubilados empezarán el año ganándole a la inflación», al precisar que el aumento «supera en 2,4 puntos porcentuales al que se hubiese otorgado en el mismo período con la fórmula de la gestión anterior».

Así lo informó este jueves el Presidente de la Nación, Alberto Fernández. Se trata del primer aumento del 2022 en el marco de la ley movilidad que prevé incrementos semestrales.

Este jueves por la tarde, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, oficializó en compañía de la titular de la ANSES, Fernanda Raverta, un aumento de 12,28 por ciento para jubilados y pensionados que se efectivizará desde marzo y abarca a un universo de aproximadamente 7,1 millones de personas.

Este incremento corresponde a la primera actualización trimestral del año establecida por el Índice de Movilidad Jubilatoria (Ley N° 27.609) y también incluye a las Asignaciones Familiares, Asignación Universal por Hijo y por Embarazo impactando en este caso en casi 9 millones de niños/as y adolescentes (4,4 millones de AUH y 4,3 millones de AAFF)

De esta manera, desde marzo el haber mínimo se ubicará en $32.630,40, lo que representa un 132 por ciento más con respecto al de diciembre de 2019.

«Todas las jubiladas y jubilados empezarán ganándole a la inflación», dijo el Presidente tras realizar el anuncio.

El incremento también abarcará a la franja de jubilación más alta que pasará de $103.064,23 de hace dos años a $219.571,69. Las asignaciones por Hijo y por Embarazo pasarán de $2.746 a $6.375.

De acuerdo a la normativa, la suba está determinada por una fórmula de movilidad que combina la variación de los salarios según la Remuneración Imponible de Trabajadores Estables que elabora Seguridad Social (RIPTE) y el Índice de Salarios del INDEC, tomándose de ambos el mayor, y la recaudación previsional.

De este modo, el incremento que se otorgará es superior en 2,4 puntos porcentuales al que habría correspondido si se hubiese utilizado para el cálculo la fórmula implementada por la gestión anterior.

Desde que se aplica la nueva fórmula, hace 15 meses, los haberes jubilatorios y las asignaciones recibieron incrementos que, acumulados, se encuentran 8,1 puntos porcentuales por encima de los que hubiese otorgado la fórmula anterior.

Además, los aumentos otorgados durante el año 2021 (52,7 por ciento) se encontraron por encima de la inflación del año (50,9 por ciento), lo que permitió comenzar un proceso de recomposición de lo perdido por los haberes durante 2018 y 2019.

En el mismo sentido se fueron tomando otras medidas, como el reconocimiento de años de aportes por tareas de cuidado a partir de agosto pasado, mediante la cual ya iniciaron su jubilación más de 150 mil madres; en octubre se implementó la política de jubilación anticipada que garantiza la cobertura previsional a personas que alcanzaron los 30 años de aportes y que se encuentran desocupadas pero aún no tienen la edad necesaria para jubilarse, y se inició, también en octubre, el pago del complemento mensual para el salario familiar incrementando el Salario Familiar a 2 millones de trabajadoras y trabajadores y a un total de 3,1 millones de niños, niñas y adolescentes.

El escenario en la provincia patagónica enrareció el clima electoral en Chubut. La oposición denuncian un déficit superior a los $17.000 millones y hay protestas de docentes. Los números.

Falta apenas una semana para las PASO. Pero las internas en muchas provincias están cruzadas por denuncias y conflictos internos. Una de ellas es Chubut, que viene sosteniendo un déficit fiscal fuerte y atraviesa protestas de parte del sector docente y crisis desde hace ya un par de años. Falta de clases, retrasos en el pago de sueldos y jubilaciones atraviesan la campaña provincial.

En este sentido, el precandidato a senador por Juntos por el Cambio Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, reveló a PERFIL que la provincia patagónica atraviesa su peor crisis, con atraso en el pago de salarios y jubilaciones y un agujero fiscal que supera los 17.000 millones de pesos. El actual diputado nacional planteó que el desfasaje entre el incremento de gastos corrientes (sueldos en general) y los ingresos locales: pasaron de representar el 68,93% en el año 2016 a representar el 92,21% en 2019.

«Hoy en día, el rojo la provincia es de 17.710 millones de pesos, lo cual implica que hay un déficit fiscal de $29.917 por habitante. Esa situación está empeorando año tras año y no solo impide cualquier tipo de mejora en infraestructura escolar y hospitalaria, sino que además producen los atrasos que estamos sufriendo en el pago de salarios y jubilaciones, que a su vez impactan sobre toda la cadena de pagos de nuestra provincia”, detalló el candidato a senador de Juntos por el Cambio Chubut.

A su vez, los docentes vienen reclamando al gobernador Mariano Arcioni por esta situación. En este marco, según consignó la agencia Télam, docentes nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Educación del Chubut (Atech) iniciaron el lunes pasado un paro de 48 horas en reclamo de una «urgente» recomposición salarial. «Dando continuidad al plan de lucha, este lunes y martes se llevará a cabo un paro de actividades en reclamo de una urgente recomposición salarial», comunicó la Atech en un comunicado. Precisó que al paro de 48 horas se suman las asambleas escolares que «se realizarán el miércoles, jueves y viernes», por lo que se estima que la actividad escolar estará interrumpida a lo largo de toda la semana.

A esta medida de fuerza se le venían sumando paros, asambleas escolares y movilizaciones en reclamo de un aumento salarial, el mejoramiento de los edificios escolares y la regularización del transporte escolar. En este contexto, Arcioni, negó cualquier posibilidad de aumento salarial o de constitución de mesa de paritarias: «Nosotros no podemos comprometernos a algo que no sabemos si podremos pagar».

Por su lado, Torres, a su vez, dejó en claro que la crisis de Chubut no es producto de la falta de recursos de la provincia sino del despilfarro del gobernador. «El problema en Chubut no es de recursos, el problema es de mal gasto. Tenemos uno de los presupuestos per cápita más altos del país; tenemos hidrocarburos, turismo, pesca. Chubut es una provincia muy rica y la fundieron en tiempo récord por la demagogia de gobernar pensando en el oportunismo de la coyuntura, triplicando la planta política en apenas 7 años y con gastos superficiales en vez de plantear una agenda de desarrollo inteligente», finalizó.

La provincia ya había sido noticia este año conflictos con la policía local y por protestas contra la mega minería.

Candidatos

Los problemas económicos se dan en el marco electoral donde el oficialismo lleva dos listas y Juntos por el Cambio inscribió tres. Este año en Chubut se eligen 3 senadores y 2 diputados nacionales.

En la alianza «Frente de Todos», constituida por el Partido Justicialista, el Partido de la Victoria (PV), el Partido Socialista Auténtico (PSA) y el «Partido de la Cultura, Educación y del Trabajo», para la categoría de senadores por el ex intendente de Comodoro Rivadavia Carlos Linares y la ex diputada provincial Florencia Papaiani, en tanto que para diputados nacionales por ese espacio irán María Eugenia Alianello y Rafael De Bernardi. La otra que fue aprobada por la junta electoral del FdT fue la presentada como «Frente de mujeres justicialistas» (G), que lleva como candidata a senadora nacional a Lorena Elisaicin, acompañada por Alexis Ganga, y para diputados nacionales a Daniela Andrade y Juan Sánchez.

La otra alianza que también mermó en la lista de precandidatos es la de «Juntos por el Cambio», que conforman en Chubut el radicalismo, Propuesta Republicana (PRO) y el Polo Social.

En JxC quedaron habilitadas la lista de «Juntos por el futuro», encabezada por el intendente de Esquel, Sergio Ongarato, como precandidato a senador nacional, secundado por la actual presidenta de la UCR del Chubut, Jacqueline Caminoa y, para diputados nacionales concurren en esa misma boleta Gustavo Menna -que va por la reelección- acompañado por la abogada de Puerto Madryn Cecilia Basualdo.

La otra lista, denominada «Abrí los ojos Chubut», la encabeza como candidato a senador en primer término el extitular de la Unidad de Investigación del Atentado a la AMIA Mario Cimadevilla, junto a Silvia Azocar, en tanto para diputados nacionales se inscribieron Pablo Martínez y Graciela Albertella.

La restante que sigue en competencia en JxC es la que conformó el diputado nacional Ignacio Torres (PRO), quien irá como candidato a senador nacional en primer término (aunque tiene mandato hasta el 2023) secundado en la lista por Edith Terenzi, en tanto para diputados nacionales se inscribieron la actual concejal del PRO de Comodoro Rivadavia Ana Clara Romero y Claudio Cabrera.

Las otras listas corresponden al Frente de Izquierda de los Trabajadores (2 listas), «Chubut Somos Todos» (1) y Partido Independiente Chubutense.

ANSES, a cargo de la Lic. Fernanda Raverta, informa que este martes se abonan jubilaciones, pensiones, Asignación Universal por Hijo, Asignaciones Familiares, Asignación por Embarazo y los programas Hogar y Alimentario PAMI.

Jubilaciones y pensiones del Sistema Integrado Previsional Argentino

Las sucursales bancarias habilitadas atenderán por ventanilla a jubilados, jubiladas, pensionados y pensionadas con documentos terminados en 6 cuyos haberes NO SUPEREN la suma de 23.120 pesos.

En este sentido, si bien estas personas no tienen que solicitar turno previo para cobrar el beneficio, deben acercarse a la sucursal bancaria únicamente en la fecha asignada. Cabe recordar que los haberes permanecerán depositados en sus cuentas.

Asignación Universal por Hijo y Asignación Familiar por Hijo

Con la utilización de la tarjeta de débito, mañana perciben la Asignación Universal por Hijo y la Asignación Familiar por Hijo titulares con documentos concluidos en 6.

Asignación por Embarazo

Con la utilización de la tarjeta de débito, mañana cobran la Asignación por Embarazo las titulares con documentos finalizados en 6.

Programa Hogar

La ANSES y la Secretaría de Energía impulsan en conjunto el Programa Hogar, mediante el cual se otorga un subsidio para la compra de garrafas en viviendas que no están conectadas a la red de gas natural. Cobran mañana este beneficio las personas con documentos finalizados en 6.

Programa Alimentario PAMI

En el marco del Programa Alimentario PAMI, la ANSES abona mañana el pago extraordinario equivalente al monto del bolsón de alimentos para jubilados, jubiladas, pensionados y pensionadas con documentos finalizados en 6 cuyos haberes NO SUPEREN la suma de 23.120 pesos. Para más información se puede ingresar a www.pami.org.ar/programa-alimentario.

Fuente: El Once

La Directora Ejecutiva de la ANSES, Fernanda Raverta, anunció este lunes que el aumento trimestral para las jubilaciones, pensiones y asignaciones será del 12,12%. La suba alcanza a 18 millones de personas y rige desde el 1° de junio hasta el 31 de agosto. La mínima será de 23.064,70 pesos y la AUH (Asignación Universal por Hijo), de 4504 pesos.

Este es el segundo aumento otorgado tras la sanción de nueva Ley de Movilidad (N° 27.609), a fines de 2020. La norma da incrementos trimestrales a partir de una fórmula que combina en partes iguales el avance de la recaudación en términos interanuales y del índice de salarios del sector registrado.

“Esta fórmula comienza a dar sus frutos. El aumento de 12,12% permitirá que, en el segundo trimestre de 2021, la totalidad de las prestaciones se vean incrementadas por encima de la inflación del período”, afirmó Raverta.

Señaló que tanto el aumento del primer trimestre del 8,07% como el actual del 12,12% se encuentran “por encima de los que hubiese otorgado la reemplazada ley del Gobierno anterior (7,18% y 10,33%, respectivamente)”.

“Esto comprueba que un modelo de país que apuesta al trabajo, al consumo y a la producción mediante una formula que pondera salarios y distribución otorga aumentos por encima de aquella ley del gobierno anterior que contemplaba principalmente la inflación”, sostuvo Raverta.

Este incremento se otorgará a 8,3 millones de jubilaciones y pensiones, a 9,3 millones de niños, niñas y adolescentes y a más de 800 mil conyugues que perciben asignaciones. Asimismo, también impacta en otras Asignaciones Familiares, como la de embarazo, prenatal, nacimiento, adopción y matrimonio.

En el caso de quienes en abril y en mayo están percibiendo un bono extraordinario de hasta $1500, este monto no queda incorporado al haber, por lo cual el porcentaje de movilidad se aplica sobre los ingresos que esas personas tuvieron en marzo.

El pago adicional se implementó por decreto para intentar compensar, solo para un grupo de jubilados y pensionados, el hecho de que, en su primer mes de aplicación, el índice de movilidad dio bastante por debajo de la tasa de inflación.

En marzo, las prestaciones previsionales recibieron una suba de 8,07%, mientras que los precios habían subido 11,4% en el último trimestre de 2020, el período tomado como referencia para hacer el cálculo y 13% en el primer trimestre de este año.

La asignación adicional es de $1500 para quienes tienen un haber de hasta una vez y medio el mínimo (es decir, de hasta $30.856) y de la suma necesaria para completar los $32.357 para quienes perciben un ingreso superior a $30.856 (que no sea mayor a la segunda cifra).

 

¿Cuántas personas que están hoy en su etapa activa podrán jubilarse en la Argentina? Dar una respuesta a esa cuestión –idealmente, para trabajar en una estrategia que mejore las cosas– requiere mirar varios aspectos de la realidad y de la dinámica del mercado laboral, más allá de analizar los requisitos –rígidos frente al escenario social– de la ley previsional.

El desempleo y la informalidad son los factores con impacto negativo (en este y en otros temas) que surgen a primera vista. En el primer trimestre de 2020, un lapso mayormente al margen de la cuarentena que distorsionó los índices, la mitad de los ocupados (asalariados y cuentapropistas) era informal, según estimaciones basadas en la estadística del Indec.

Pero, más allá de esos datos y de la caída de la tasa de actividad que trajo la pandemia (menos gente busca trabajo y eso oculta parte del desempleo), hay tendencias dentro del universo formal que desafían al sistema jubilatorio. La estadística publicada por el Ministerio de Trabajo muestra que entre diciembre de 2012 y ese mes de 2020 el número de asalariados del sector privado cayó 4,8%. En cambio, sí crecieron las cantidades de monotributistas (más de 20%), monotributistas sociales y empleadas de casas particulares.

En esos regímenes se hacen aportes previsionales, pero la inclusión se da bajo esquemas considerados subsidiados, en función de la relación entre los montos de las contribuciones y la promesa de pago futuro, según lo que advierte, por ejemplo, un estudio publicado por la OIT con la autoría de Oscar Cetrángolo, Pablo Casalí y Fabio Bertranou. Lo cierto es que el monotributo fue pensado como un puente desde la inactividad o la informalidad hacia los sistemas generales de impuestos y de la seguridad social, pero en la práctica quedó como un espacio de permanencia. Alguien podría, entonces, transitar toda su trayectoria laboral en ese esquema.

Mientras tanto, la relación entre el monto del aporte mensual pagado dentro de este sistema y el haber previsional mínimo (el beneficio prometido) se fue alejando. En los primeros tiempos de vigencia del monotributo se contribuía con $33 y el haber mínimo era de $150. La relación entre las variables era de 22%. Actualmente, los pagos representan entre 3,6% y 9,4% de la jubilación básica (esos índices llegarán a 4,9% y 12,7% cuando se concrete la actualización de las cifras, prevista en la ley aprobada el jueves último por el Senado). Por otra parte, tal como destacó en una presentación la abogada previsionalista Ana Britos, si bien desde hace unos años se aporta más dinero cuanto más alta sea la categoría en la que se está, resulta que cuando se observa qué porcentaje del ingreso máximo mensual de cada casillero de la tabla se destina al aporte, se concluye que cuanto más elevada la categoría, menor la tasa del aporte jubilatorio. La “progresividad” que parece haber si se mira cuántos pesos se pagan en cada escalón, resulta no ser tal cuando se analiza el vínculo del aporte con lo posiblemente facturado.

En rigor, las jubilaciones y pensiones se financian en parte con aportes y contribuciones y en parte con impuestos generales. Incluso, una parte importante de lo que se recauda por el componente tributario del monotributo se destina al pago de las prestaciones. Pero la demanda de recursos del sistema es creciente y, mientras no muestra mejoras el mercado laboral ni se expande la economía, el camino de las moratorias previsionales tomado en los últimos años no parece ser la solución: no hace nada por resolver los problemas de fondo, discrimina en el acceso al derecho según la fecha de nacimiento, es burocrático, y no tuvo en cuenta los costos de mediano y largo plazo ni cómo cubrirlos. Para reemplazarlas, se creó en 2016 la PUAM, equivalente al 80% del haber mínimo, a la que se accede con cero o con, por ejemplo, 15 o 20 años de aportes. En este punto, es un problema que el sistema no prevea pagos proporcionales para quienes no reúnen los 30 años de aportes que exige la ley para acceder a la prestación regular.

La incidencia de las moratorias es alta: de las prestaciones que paga hoy la Anses, 53% la tuvieron o la tienen, según surge de los cuadros publicados en el boletín estadístico de la Secretaría de Seguridad Social. El dato es una muestra contundente de que al sistema le hacen falta cambios.

Por Silvia Stang

Con tres resoluciones publicadas en una edición del Boletín Oficial de hoy, domingo, y a tan solo un día del inicio del calendario de pagos, el Gobierno oficializó el porcentaje del reajuste por movilidad de las jubilaciones, pensiones, la AUH y los cobros por hijo que reciben asalariados y monotributistas.

La resolución 48 de la Anses dispone que el porcentaje de incremento que se aplica a esos ingresos es de 8,07%, según el resultado que arrojó la fórmula de movilidad previsional aprobada por ley a fines de 2020.

Otra resolución, que lleva el número 51, establece los montos de los cobros por hijo de la AUH y del sistema de asignaciones, que serán de $4017 (AUH, asalariados con ingresos familiares que no superen los $62.259 y monotributistas de las categorías A, B, C y D); $2709 (ingresos familiares que de entre $62.259 y $91.310 y categorías E y F del monotributo); $1637 (asalariados con ingresos de $91.310 a $105.421 y categoría G), y $842 (si los ingresos familiares, en caso de asalariados, no superan los $210.278 y para quienes estén en la categoría H del sistema impositivo simplificado).

La asignación por hijo con discapacidad, que se cobra sin aplicación de topes de ingresos, pasa a $5843. Y a ayuda anual escolar será de $3367.

Una tercera resolución del organismo de la seguridad social, la 52, fija los nuevos montos de una serie de prestaciones. Así, se confirma que desde marzo el haber mínimo será de $20.571,44 y el máximo, de $138.426,37. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) llegará a $16.457,15 y la Prestación Básica Universal (PBU), la parte del haber que es una suma fija, a $9410,50.

En el caso de los asalariados, en tanto, la remuneración máxima mensual para calcular los aportes a la seguridad social será entre marzo y mayo de $225.171,69.

El viernes por la noche, con un comunicado de la Anses, se había confirmado el porcentaje de recomposición de 8,07% para el primer mes en el que se aplica la nueva fórmula de movilidad, basada en la evolución de la recaudación de impuestos que derivan su recaudación a pagos de la seguridad social y de los salarios. Y se anunció el pago de dos bonos de $1500 en abril y mayo para quienes tienen haber de hasta $30.856, pero esa medida aún no fue oficializada.

Ese mismo día se había publicado en el Boletín Oficial la resolución 49 de la Anses, con el calendario de pagos para los meses de marzo, abril y mayo. De esos cuadros podía concluirse que el aumento sería finalmente de 8,07%, aunque eso recién se oficializó hoy.

La Administración Nacional de la Seguridad Social continúa con los pagos para jubilados y pensionados con haberes superiores a $21.393.

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) continúa este jueves 25 de febrero con el calendario de pagos para jubilados y pensionados con haberes superiores a $21.393 que terminará mañana.

Además, el organismo dirigido por Fernanda Raverta seguirá hasta el lunes próximo con el cobro de la Prestación por Desempleo, así como también con las Asignaciones de Pago Único y las Asignaciones Familiares de Pensiones no Contributivas. Ambas vigentes hasta el próximo 10 de marzo para todas las terminaciones de documento.

Por último, este jueves finaliza el calendario de pagos para la Asignación Universal por Embarazo (AUE).