Rappallini pidió recuperar el diálogo con el Gobierno.
En un contexto de fuerte retracción de la actividad fabril, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, envió un mensaje directo al Poder Ejecutivo. Durante una entrevista, el dirigente empresarial expresó su preocupación por el giro discursivo de Javier Milei, quien pasó de calificar a los empresarios como «héroes» a criticar el «fetiche industrialista» durante la apertura de sesiones ordinarias. Rappallini instó a retomar una senda de respeto mutuo para consolidar la reconstrucción económica del país.
La tensión entre la Casa Rosada y el sector productivo se incrementó tras los recientes cuestionamientos oficiales sobre la formación de precios. Según Infobae, Rappallini defendió el rol de los industriales locales calificándolos como «sobrevivientes» de las constantes crisis argentinas. «Queremos que vuelva ese Milei que valora al empresario, porque vamos a reconstruir el país a través de las 600.000 empresas que hoy son nuestro capital social», afirmó el titular de la entidad fabril.
El impacto de la crisis: 60.000 empleos menos y caída del consumo
La realidad del sector industrial es alarmante. Rappallini reveló que, desde 2023, la industria ha perdido cerca de 60.000 puestos de trabajo y que existen ramas, como la textil y la construcción, con desplomes de hasta 25 puntos en comparación con 2022. A pesar de este escenario, aseguró que muchas empresas han comenzado a reacomodar sus precios a la baja para adaptarse a la nueva etapa, buscando ser «protagonistas» de una economía normalizada y con inflación controlada.
Sin embargo, el empresario advirtió que no se puede competir con el mundo si no se soluciona el «costo estructural argentino». Para Rappallini, la apertura económica debe ser acompañada por condiciones que permitan a las Pymes adaptarse, citando modelos como el de Irlanda, donde se aplican esquemas impositivos diferenciados para sectores estratégicos. «No se trata de privilegios, sino de dar la posibilidad de vender a precios internacionales sin quedar fuera del mercado», argumentó.
La necesidad de un país «normal» y competencia leal
El presidente de la UIA enfatizó que el empresariado argentino no fue el arquitecto de las políticas que generaron las distorsiones actuales, sino que simplemente intentó ajustarse a ellas. En este sentido, sostuvo que la industria solo será sustentable si se logra un ordenamiento macroeconómico que incluya el restablecimiento del crédito y una estabilidad similar a la de países vecinos como Brasil o México.
«La única manera de que las economías se desarrollen es generando competencia, pero creando las condiciones para que el empresario pueda adaptarse», concluyó Rappallini. Para el dirigente, el Estado debe acompañar este proceso de transición sin castigar a quienes producen, entendiendo que el desarrollo industrial es imposible sin un país normalizado y un diálogo constructivo entre el sector público y el privado.




