En un clima de profunda consternación y bajo un estricto pedido de intimidad, el entorno más cercano de Agostina Vega se reunió este miércoles en la ciudad de Córdoba para brindarle el último adiós
La adolescente de 14 años, cuya trágica muerte conmocionó al país y movilizó a miles de personas en las marchas de Ni Una Menos, fue despedida en una sala velatoria ubicada sobre la Avenida Juan B. Justo.
Un operativo de seguridad para resguardar la intimidad familiar
Debido a la enorme repercusión mediática que adquirió el caso, las autoridades locales dispusieron un operativo especial para garantizar la privacidad de los asistentes. Efectivos de la Policía de Córdoba procedieron al corte total de la calle Ibarbalz, entre Diamante y David Luque, como así también en el cruce de Jacinto Ríos y Rincón, facilitando de este modo el traslado seguro y reservado de los restos de la menor.
La ceremonia de inhumación está programada para este jueves por la mañana. Ante este doloroso momento, la familia volvió a apelar de forma encarecida a la sensibilidad social, solicitando expresamente la ausencia de cámaras de televisión, cronistas y personas ajenas al círculo íntimo de la adolescente.
El pedido de la madre y la situación de la causa judicial
Uno de los momentos más desgarradores de la jornada estuvo ligado a la situación de Melisa Heredia, la madre de la víctima. Según confirmó el abogado de la familia, Carlos Nayi, la mujer manifestó su firme voluntad de abandonar temporalmente el Hospital San Roque, donde permanece internada bajo asistencia médica. El letrado explicó que, ante la disminución de los analgésicos y la sedación, la mamá expresó de manera vehemente el deseo de despedir a su hija, por lo que se coordinó un traslado controlado para que pudiera estar presente un breve lapso antes de regresar al centro de salud.
Por el crimen se encuentra detenido Claudio Barrelier, de 33 años, quien permanece alojado en el penal de Bouwer desde la semana pasada. Su captura se produjo incluso antes de que las fuerzas de seguridad localizaran los restos cercenados de la menor en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra. El sospechoso enfrenta una dura imputación por homicidio agravado por violencia de género (femicidio), sumado a otras acusaciones previas en la justicia cordobesa que incluyen presunto abuso sexual, privación ilegítima de la libertad y violación en manada.
