El 28 de mayo, el gobierno de Javier Milei comunicó en el Boletín Oficial un trámite administrativo que consolida la rápida expansión del grupo de los hermanos Paddy y Juan Neuss. Edison Trading, uno de los sellos del holding, pidió habilitación como comercializador en el mercado eléctrico mayorista. En poco más de un año, el grupo ganó protagonismo en cada segmento de la energía: generación, transmisión y distribución.

De la soda a Transener
Paddy y Juan son herederos de una de las fortunas más grandes del país. Desde aquella fábrica de gaseosas que fundó en 1981 el inmigrante alemán Hermann Neuss, el grupo no paró de expandirse y diversificarse hacia los servicios petroleros, el real estate y otras actividades. Edison Energía vio la luz el 12 de febrero de 2025. Desde entonces, compró dos distribuidoras en el norte del país, sumó participación en dos transportistas y adquirió tres represas hidroeléctricas.
Edison es un vehículo inversor que armaron los Neuss en sociedad con otros pesos pesados: el grupo Inverlat —dueño de Havanna y otros negocios— y los accionistas de Newsan, Rubén Cherñajovsky y Luis Galli. Estructurado como un conglomerado de empresas, participa de licitaciones, ofrece más que el resto y gana activos estratégicos. «El objetivo es constituir una empresa líder en generación, transmisión y distribución eléctrica a escala nacional», sostuvieron fuentes cercanas a la compañía.
Los hitos de la expansión
El primer paso de Edison fue comprarle un paquete de activos energéticos al fondo estadounidense Apollo, que estaba de salida. Adquirió las distribuidoras EDET (Tucumán) y EJESA (Salta), la transportista del Litoral LITSA y la central hidroeléctrica Potrerillos/Cempsa en Mendoza, con una promesa de inversión de 300 millones de dólares en cinco años.
A fin de año, ganó dos de las represas del Comahue: Alicurá (1.050 MW) y Cerros Colorados (450 MW), desembolsando 220 millones de dólares para dar el gran salto en generación hidroeléctrica. Meses después, se quedó con el 25% de Transener en sociedad con Genneia, la energética de Jorge Brito, tras una oferta de 356 millones de dólares que superó por 55 millones a sus competidores.
Cabe recordar que la licitación de las represas del Comahue generó debate en la Patagonia. En Chubut, el intendente de Esquel exigió que la licitación de la represa Futaleufú contemple cláusulas de protección para la provincia, en un contexto donde la demanda eléctrica nacional creció un 7,7% en abril impulsada por el consumo residencial.
Los vínculos políticos
El apellido Neuss ganó escala en la energía con el gobierno de Milei. Los aportes de campaña —primero a Patricia Bullrich, luego a La Libertad Avanza—, el pago de cubiertos de miles de dólares para financiar la Fundación Faro (que preside Agustín Laje) y, sobre todo, la amistad desde la infancia de Juan con el asesor presidencial Santiago Caputo, se entrecruzan con los millones de dólares invertidos para dominar un sector estratégico. Cerca de los hermanos, sin embargo, enfatizan que ganaron las licitaciones por ofertar más que sus competidores.
Del petróleo a la minería
A través de Patagonia Resources, la petrolera que depende de Woden Holding (el vehículo inversor de los Neuss), el grupo se quedó con áreas de explotación petrolera que YPF devolvió en Santa Cruz, como parte del Plan Andes. También opera en Vaca Muerta como proveedora de servicios y controla Harz, un parque solar en Córdoba. En total, el holding Neuss proyecta sumar este año ingresos por más de 1.500 millones de dólares vinculados a la energía.
El próximo paso, según trascendió, será la minería —vinculada a la electromovilidad— y la licitación de baterías del plan Alma SADI, en la que compiten con otras 36 empresas.
Es, sin duda, una historia en desarrollo que redefine quién controla la energía en la Argentina.
