Puerto Madryn implementará un sistema de fotomultas antes de la temporada alta
Con el objetivo de reducir la siniestralidad y fortalecer el ordenamiento vial, el municipio de Puerto Madryn se prepara para implementar un nuevo sistema de fotomultas. Según confirmó el director operativo de Tránsito, Gustavo Fernández, el proceso de licitación ya ha finalizado y las autoridades se encuentran actualmente en la etapa de delimitación de los puntos estratégicos donde se instalarán los equipos.
La iniciativa busca que la tecnología esté plenamente operativa dentro de los próximos 30 a 60 días, a tiempo para el incremento de flujo vehicular que caracteriza a la temporada de avistaje de ballenas y el verano.
Control integral de conductas al volante
El alcance de esta nueva tecnología superará el simple control de velocidad. Los dispositivos estarán equipados con sensores capaces de detectar múltiples infracciones, tales como el uso del teléfono celular durante la conducción, la falta de uso del cinturón de seguridad, el incumplimiento del uso de casco en motociclistas y el cruce de semáforos en rojo.
Según fuentes municipales, la selección de las zonas donde se ubicarán los radares responde a un estudio técnico basado en el mapa de calor de siniestros viales y el registro histórico de infracciones en los sectores más conflictivos de la ciudad, incluyendo diversos puntos de la zona costera.
Más allá de la seguridad vial
La implementación del proyecto contempla una faceta adicional de seguridad ciudadana: la integración de tecnología de lectura de patentes para identificar el ingreso y egreso de vehículos al ejido urbano. Esta herramienta, además de facilitar la gestión del tráfico, será puesta a disposición de las fuerzas de seguridad para colaborar en tareas de prevención y control.
Desde el Ejecutivo local enfatizaron que el espíritu de la medida reside en la prevención de accidentes y el resguardo de la vida, subrayando que no se trata de una estrategia con fines recaudatorios, sino de una política pública orientada a modernizar el control del tránsito en una ciudad que proyecta un crecimiento constante en su caudal de visitantes.
