En una resolución que marca un precedente histórico para la jurisprudencia argentina, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) del Chubut revocó la anulación de una sentencia que había sido cuestionada por contener rastros de Inteligencia Artificial (IA)
La corte provincial decidió respaldar lo actuado por el magistrado de primera instancia, estableciendo que el uso de herramientas tecnológicas forma parte del proceso intelectual del juez y no invalida la decisión final si esta posee fundamentos lógicos y verificables.

El origen de la controversia: una frase «olvidada»
El conflicto judicial se desató en Esquel, tras una condena por robo simple dictada en noviembre de 2023. Al revisar el fallo, la Cámara Penal detectó una oración delatadora: “Aquí tienes el punto IV reeditado, sin citas y listo para copiar y pegar”. Para los camaristas, esto probaba que el juez había delegado su razonamiento en una IA generativa, incumpliendo los protocolos de transparencia y control humano vigentes.
Ante este hallazgo, la Cámara había declarado la nulidad de todo el proceso. Sin embargo, tras una queja presentada por las fiscales del caso, el máximo tribunal de la provincia intervino para fijar un criterio claro sobre los límites de la tecnología en los despachos judiciales.
Los fundamentos del STJ: el resultado sobre el proceso
Los ministros Camila Banfi Saavedra, Silvia Bustos, Andrés Giacomone, Javier Raidan y Mario Vivas fueron categóricos: el sistema procesal controla lo que el juez escribe y no cómo lo piensa. El fallo sostiene que el uso de doctrina, buscadores o asistentes de IA integra el proceso privado del magistrado, el cual es secreto por definición.
El tribunal supremo argumentó que:
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La función es indelegable: El magistrado es el único responsable por el contenido que suscribe, sin importar las herramientas de apoyo utilizadas.
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Inexistencia de perjuicio: Para que un fallo sea nulo, debe demostrarse una afectación real al derecho de defensa, algo que no ocurrió por el simple error de dejar una frase residual en el texto.
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Control de contenido: Lo que debe auditarse es si la fundamentación es lógica y suficiente, no los medios técnicos empleados para su redacción.
Un precedente clave para la modernización judicial
Con esta decisión, el STJ ratifica que la Inteligencia Artificial es una herramienta de apoyo válida, siempre que exista un control humano efectivo previo a la firma. La resolución advierte que anular sentencias por defectos formales de este tipo dañaría la confianza pública en la justicia, en lugar de preservarla.
Tras este dictamen, el expediente regresará a la Cámara Penal de Esquel. Con una nueva conformación de jueces, el tribunal deberá tratar los reclamos originales de la defensa sobre las pruebas de cámaras de seguridad y la pena impuesta, respetando el criterio vinculante que ya validó la estructura del fallo inicial.




