Crisis en Comodoro: taxistas denuncian falta de rentabilidad por apps.
El escenario del transporte en Comodoro Rivadavia atraviesa una de sus etapas más complejas ante el inminente desembarco y consolidación de plataformas digitales como DiDi y Cabify. La convivencia entre el sistema tradicional de taxis y las aplicaciones móviles ha desatado un fuerte debate sobre la equidad comercial y la sostenibilidad de un servicio que, según los propios trabajadores, está operando al límite de sus posibilidades financieras. Mientras la regulación local sigue en el centro de la polémica, el impacto en la calle ya se traduce en vehículos que dejan de circular y choferes que ven licuados sus ingresos diarios.
El impacto de las plataformas y la «tarifa prostituida»
La preocupación no es solo una proyección a futuro, sino una realidad que golpea el bolsillo de los trabajadores del volante en el presente. Según El Comodorense, Luis, un taxista con 27 años de experiencia en la ciudad, señaló que el sector ya atraviesa una situación crítica. “Ya se está trabajando a pérdida. Esta semana sacaron tres taxis de circulación”, afirmó. La principal crítica radica en la modalidad de precios que imponen las apps, donde el pasajero incluso llega a negociar el valor del tramo: “Ya nos está pasando que nos preguntan: ‘Tengo tal cantidad, ¿me llevás?’”, comentó.
El trabajador cuestionó duramente los valores que figuran en las pantallas de los celulares, calificando la situación como una competencia desleal. “Abrís la app y te aparece un viaje corto por 1.245 pesos, otro del centro a San Martín por 2.425 o 1.745. Arrancar el auto tiene un costo, por eso existe la bajada de bandera. Es una tarifa prostituida”, lanzó. Esta distorsión de precios, aseguran, no contempla los costos operativos mínimos para mantener una unidad en condiciones legales y seguras.
Desigualdad de costos y mantenimiento del servicio
Uno de los ejes del reclamo es la enorme brecha entre las exigencias municipales para los taxis y la libertad de la que gozan los vehículos particulares de las aplicaciones. Luis remarcó que el costo de mantener un taxi habilitado es elevado y enumeró los gastos que afrontan: seguro del vehículo, seguro de vida, seguro del transportado, patente, Ingresos Brutos, desinfección obligatoria cada cuatro meses y el mantenimiento general del automóvil. “Es muy diferente a lo que paga un vehículo particular que trabaja por aplicación”, indicó.
A este combo de gastos fijos se suma el desfasaje entre el valor de los insumos y la recaudación. “La tarifa está desde el último aumento de la nafta. No sé qué piensan. Así no se puede sostener”, expresó con malestar. Si bien reconoció que algunos colegas utilizan las aplicaciones para evitar regresar vacíos desde zonas alejadas —como zona norte o Km 8—, aseguró que la mayoría lo hace por necesidad: “Muchos aceptan viajes porque están desesperados por hacer la diaria, pero no hacen ni eso”, sostuvo.
El fantasma de la desaparición del parque automotor
El temor a que Comodoro Rivadavia pierda su servicio de transporte regulado es cada vez más latente entre los licenciatarios. Luis advirtió que la ciudad podría atravesar un escenario similar al de Buenos Aires, donde la cantidad de taxis en circulación se redujo considerablemente. “Acá va a pasar lo mismo. Van a empezar a salir solo para hacerse la diaria y nada más”, concluyó, vaticinando una degradación del sistema que podría dejar a la ciudad con una oferta de transporte precarizada y sin los controles estatales vigentes.




