Milagro en Santa Fe: el adolescente de Comodoro que se salvó del tiroteo escolar.
Una demora fortuita evitó que un joven oriundo de Comodoro Rivadavia se convirtiera en una víctima más de la tragedia que conmocionó al Colegio Mariano Moreno en San Cristóbal, Santa Fe. Su padre, Carlos Moyano, relató desde Chubut cómo la casualidad protegió a su hijo de 16 años, quien llegó al establecimiento minutos después de que un alumno de 15 años disparara contra sus compañeros.
Una tardanza que fue «una bendición»
El adolescente, que reside en la localidad santafesina desde hace ocho años, tenía planeado encontrarse con un amigo para ingresar a la institución. Sin embargo, su compañero se quedó dormido, lo que retrasó su llegada. «Él siempre llega sobre la hora, pero esta vez no alcanzó. Cuando estaba llegando vio a los chicos salir corriendo y escuchó los tiros», explicó Moyano en una entrevista con el stream Seta TV.
El joven comodorense no llegó a presenciar la escena del crimen, pero el impacto emocional fue inmediato al reconocer que tanto el agresor como la víctima de 13 años formaban parte de su círculo cercano. «Con uno jugaba a la pelota en la plaza y con el otro compartía el colegio», detalló su padre, visiblemente afectado por la angustia vivida.
El trasfondo del conflicto y el acoso escolar
A través del relato de su hijo, Carlos Moyano arrojó luz sobre las posibles causas que desencadenaron el ataque con una escopeta. Según el testimonio, el agresor sufría situaciones de hostigamiento sistemático en el ámbito escolar. «Mi hijo me cuenta que al chico le hacían bullying porque el padre tenía problemas con la justicia y la situación económica de su familia había empeorado», señaló.
Incluso mencionó que en la institución ya existían antecedentes de conflictos violentos previos, que incluían el uso de armas blancas. Pese a esto, funcionarios provinciales indicaron que el atacante no presentaba antecedentes de violencia en su legajo escolar, aunque sí atravesaba una realidad intrafamiliar «muy compleja».
Planes de mudanza en suspenso
Carlos, quien actualmente padece la falta de empleo en Comodoro Rivadavia, evaluaba mudarse a Santa Fe para reunirse con su hijo. Sin embargo, tras el tiroteo, sus planes han dado un giro rotundo debido a la inseguridad y el trauma generado en la comunidad educativa.
«Pensaba irme a vivir allá, pero con todo esto no sé qué va a pasar. Capaz lo traigo a él o veo cómo seguimos», consideró Moyano, subrayando que ahora la prioridad absoluta será el acompañamiento psicológico del menor. «Esto es muy reciente, pero va a necesitar mucho acompañamiento. Los chicos están muy afectados», concluyó el vecino comodorense.




