La Cámara de Diputados de la Nación oficializó la convocatoria a una sesión especial para el miércoles 20 de mayo, en un escenario atravesado por maniobras políticas cruzadas entre el oficialismo y la oposición, que vuelven a disputar el control del temario parlamentario.
El encuentro legislativo incluirá debates sensibles como el régimen de “zona fría”, la ley “Hojarasca” y otros proyectos, en medio de una fuerte tensión política por sesiones superpuestas.
Sesión oficialista y maniobra para el quórum
La convocatoria fue impulsada por el jefe del bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, y quedó fijada para las 10 de la mañana del miércoles 20 de mayo.
El temario incluye la reducción del régimen de subsidios al gas en zonas frías, la ley conocida como “Hojarasca” y una serie de tratados internacionales.
La jugada política tiene un dato clave: la sesión fue programada una hora antes de la convocatoria opositora, que buscaba tratar pedidos de informes, interpelaciones y una posible moción de censura contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Choque de sesiones y estrategia parlamentaria
La oposición había solicitado una sesión alternativa con eje en la situación de Manuel Adorni, quien es investigado judicialmente por presunto enriquecimiento ilícito.
Sin embargo, el oficialismo anticipó su convocatoria, lo que en los hechos complica el avance del temario opositor, ya que si logra reunir quórum con sus aliados, la sesión rival quedaría automáticamente desactivada.
El rol de los bloques y la disputa por el recinto
El pedido de sesión del oficialismo fue firmado por legisladores de La Libertad Avanza como Nicolás Mayoraz, Silvana Giudici, Giselle Castelnuovo, Laura Rodríguez Machado, Facundo Correa Llano, Bertie Benegas Lynch, Carlos Zapata, Santiago Santurio y Lisandro Almirón.
En paralelo, la convocatoria opositora había sido impulsada por Esteban Paulón junto a diputados de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y el Frente de Izquierda, aunque sin el acompañamiento de Unión por la Patria, que optó por no sumarse a la estrategia.
Según admitieron legisladores en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, el escenario para alcanzar quórum en la sesión opositora era complejo desde el inicio.
Un Congreso en disputa permanente
El adelantamiento de la sesión oficialista se interpreta como una estrategia para neutralizar la agenda opositora y sostener el control del debate parlamentario en un contexto donde el Gobierno enfrenta tensiones políticas y judiciales en torno a la figura de Adorni.
La superposición de convocatorias vuelve a evidenciar la puja constante por la conducción del temario en la Cámara baja.
Con dos sesiones en tensión y estrategias cruzadas para asegurar o impedir el quórum, el Congreso se prepara para una jornada clave donde el oficialismo busca imponer su agenda y la oposición intenta reabrir el debate político.
