El sistema de salud argentino se encuentra en estado de vigilancia intensificada debido a un incremento sostenido en los contagios de fiebre chikungunya
Según los datos más recientes del Boletín Epidemiológico Nacional, en la última semana se reportaron 268 nuevos casos, elevando la preocupación especialmente en la región del Noroeste Argentino (NOA), donde se concentra la gran mayoría de los pacientes afectados.
El NOA bajo la lupa: Salta lidera los contagios
La situación en el norte es delicada. El 93% de los casos confirmados y probables se agrupan en esta región, sumando un total de 782 infectados. La provincia de Salta es el epicentro del brote con 494 casos, seguida por Tucumán (144) y Jujuy (80).
Lo que más inquieta a las autoridades sanitarias es la naturaleza de los contagios: de los 837 casos totales registrados en el país, 746 son de origen autóctono. Esto indica que el virus ya circula libremente en las comunidades locales, mientras que solo una pequeña fracción corresponde a personas con antecedentes de viaje a países vecinos como Bolivia, Brasil o Paraguay.
Dispersión del virus hacia el centro de Argentina
Aunque el foco principal está en el norte, el virus ha comenzado a mostrar una tendencia al alza en otras latitudes. En la región central, la Provincia de Buenos Aires ya registra 28 casos, seguida por Córdoba con 14 y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con 7. Otras provincias como Santiago del Estero y Catamarca también mantienen sus propios focos activos, lo que obliga a un monitoreo federal constante para evitar una epidemia de mayor escala.
Ante este panorama, el Ministerio de Salud de la Nación ha solicitado a los centros de salud priorizar el uso de métodos de diagnóstico directo, como el test PCR, durante los primeros seis días de síntomas. Esta celeridad es vital para identificar los patrones de circulación viral y actuar rápidamente en los barrios afectados.
El panorama de otros virus: Dengue y gripe
Mientras la chikungunya escala, otros indicadores sanitarios muestran comportamientos variados. Los casos de gripe (influenza) y virus respiratorios se mantienen estables y dentro de los valores esperados para la época del año.
Sin embargo, el dengue ha comenzado a encender luces amarillas. Aunque todavía se considera una zona de bajo riesgo, se ha observado un aumento de casos probables en Buenos Aires, Córdoba y Tucumán. Por último, enfermedades como el coqueluche muestran una tendencia a la baja, mientras que el hantavirus se mantiene bajo control, con apenas 32 casos confirmados en lo que va del año, incluyendo registros en la zona cordillerana de Chubut y Río Negro.




