Más de 50 familias quedaron sin casa después de los incendios en la cordillera y la respuesta oficial se apoyó en una consigna de urgencia: llegar antes del invierno con viviendas terminadas y habitables.
Ese objetivo apareció como la prioridad más inmediata del secretario de Infraestructura de Chubut, Hernán Tórtola, que describió una intervención que arrancó con la reparación de líneas eléctricas y siguió con un esquema de reconstrucción habitacional pensado para devolver condiciones básicas de vida a vecinos que perdieron todo. La definición que eligió para resumir esa meta fue concreta: “previo al invierno ya todas las familias estén adentro de sus casas” .
Construcción en seco, mano de obra local y reactivación económica
La reconstrucción no quedó planteada sólo como una respuesta de emergencia, sino como una prueba del modo en que el Gobierno provincial busca sostener infraestructura en un contexto de restricción general. Tórtola explicó que la provincia se volcó a un sistema de construcción en seco, modular y estandarizado, con mano de obra y proveedores de la zona, no sólo para ganar velocidad en el montaje, sino también para mover recursos en una región golpeada por el fuego y por la pérdida de actividad económica de la temporada. Ese doble efecto —resolver el techo y hacer circular trabajo local— fue uno de los núcleos más insistentes de su explicación.
El funcionario precisó que las viviendas se levantan con sistema wood frame, paneles SIP, aislación térmica y una superficie de 45 metros cuadrados, con tres ambientes y equipamiento completo. Habló de casas con cocina, salamandra, conexiones eléctricas y de agua, además de biodigestores, una adaptación sensible para el contexto de la cordillera. “Las casas son muy térmicas y muy cómodas, muy confortables”, sostuvo.
También inquilinos damnificados: 20 viviendas más en proyección
La emergencia dejó además una dimensión más amplia que el Gobierno busca absorber en paralelo. Tórtola señaló que hubo 13 viviendas afectadas en El Hoyo y algo menos de 40 en Epuyén, pero agregó que también se trabaja sobre otra franja de damnificados: inquilinosalcanzados por el incendio que no eran propietarios y cuya situación se canaliza por otra vía, con un esquema asociado al IPV. Allí mencionó la proyección de 20 viviendas más con el mismo método constructivo, lo que amplía el operativo más allá del primer núcleo de hogares destruidos.
Tórtola reconoció que el daño de la temporada fue “impresionante” y que resulta muy difícil recuperar ese ciclo perdido, pero sostuvo que la decisión oficial fue poner el foco en contratar 100% local, trabajar con cooperativas, empresas y proveedores de la zona para empezar a reactivar circulante. La reconstrucción, en ese sentido, fue presentada no sólo como política habitacional sino también como una forma de amortiguar el impacto económico que dejó el incendio intencional en la comarca.
Madryn: 114 viviendas a buen ritmo y un barrio nuevo en el Procrear
Ese mismo criterio aparece trasladado al resto del mapa provincial y especialmente a Puerto Madryn, donde Infraestructura busca mostrar ritmo en la obra habitacional. Tórtola destacó que las 114 viviendas en ejecución en la ciudad avanzan “a muy buen ritmo” y dijo que, si el calendario se sostiene, para fin de año podrían sortearse a través del IPV y asignarse a sus adjudicatarios. Sumó además la licitación de otro barrio en la zona lindera al Procrear, una señal de que la Provincia quiere sostener un volumen de vivienda nuevo incluso fuera del frente cordillerano.
Pero en Madryn el problema no pasa sólo por cuántas casas faltan, sino por cómo acompañar una ciudad que sigue creciendo. Tórtola sostuvo que en Madryn ya no se debate si la ciudad va a seguir expandiéndose, sino de qué manera hacerlo, con reservas para escuelas, comisarías, espacios públicos y servicios. Incluso remarcó que el sector centro-sur equivale prácticamente a sumar un 30% más de habitantes, es decir, casi una nueva ciudad pegada a la actual.
La avenida de circunvalación: una obra clave para el crecimiento ordenado
Allí se enlaza la otra obra fuerte de la entrevista: la primera etapa de la avenida de circunvalación, cuya evaluación de ofertas ya fue cerrada y que, si no aparecen impugnaciones, quedaría adjudicada antes de fin de mes. Tórtola la presentó como una intervención decisiva no sólo por los casi dos kilómetros de asfalto, sino por el nexo vial, el pase de servicios, el drenaje pluvial y su vínculo con el desarrollo del sector sur.
“Obra pública cero” de Nación: Chubut financia sus propias inversiones
Todo ese esquema, además, fue enmarcado en una realidad que atraviesa hoy a la provincia: la ausencia de impulso nacional en obra pública. Tórtola habló de un escenario de “obra pública cero” a nivel nacional y dijo que el Gobierno chubutense se vio obligado a buscar mecanismos propios para seguir financiando inversiones que considera básicas, desde viviendas hasta líneas eléctricas, plantas de gas y rutas. En esa secuencia ubicó tanto la reparación de servicios en la cordillera como la circunvalación de Madryn, y dejó planteada una idea de fondo: sin infraestructura sostenida, no hay manera de acompañar ni la reconstrucción de una región dañada ni el crecimiento de una ciudad que no deja de ensancharse.




