Tras el pico de 3,4% registrado en marzo, los relevamientos privados de las primeras semanas de abril traen alivio al equipo económico
Según diversas consultoras, el ritmo de aumento en alimentos y bebidas ha mostrado una frenada significativa, lo que permitiría que el índice general de este mes rompa la racha alcista de los últimos nueve meses y se acerque a la meta oficial.
Alimentos a la baja: el motor de la desaceleración
Los datos de la primera quincena de abril reflejan una dinámica que el Gobierno de Javier Milei celebra como un triunfo de su política monetaria. La consultora LCG reportó que, pese a una leve suba del 0,5% en la segunda semana, el promedio mensual de las últimas cuatro semanas continúa en descenso, ubicándose en un 1,2%. Por su parte, Analytica registró una variación semanal de apenas el 0,2%, proyectando que la inflación general de abril podría rondar el 2,9%.
Este fenómeno de desaceleración se apoya principalmente en el rubro Alimentos y Bebidas. Mientras que carnes y lácteos mostraron algunos impulsos aislados, otros sectores como las frutas registraron bajas de hasta el 1,4%. Para Eco Go, la proyección mensual de alimentos se sitúa en 2,3%, actuando como un contrapeso necesario frente a la inercia que aún arrastran rubros como Educación y Vivienda.
El objetivo del «cero» mensual y la visión oficial
Desde el Ministerio de Economía, Luis Caputo sostiene que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario y que el orden fiscal actual permitirá una convergencia gradual hacia niveles internacionales. El propio presidente Milei destacó recientemente mediciones que excluyen la estacionalidad, subrayando que, de no ser por los ajustes en transporte y tarifas, la inflación núcleo ya mostraría un sendero mucho más agresivo de caída.
Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. El equipo económico sigue de cerca el conflicto en Oriente Medio, que podría impactar en los precios internacionales de la energía y los combustibles, amenazando con presionar la estructura de costos interna justo cuando el Gobierno busca consolidar el dígito bajo de inflación antes de mitad de año.




