Crisis social: La Iglesia alerta por el aumento de pedidos de ayuda básica.
En un contexto de creciente vulnerabilidad, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, advirtió este sábado 4 de abril de 2026 sobre el crítico escenario económico-social que atraviesa el país. La máxima autoridad de la Iglesia argentina denunció un marcado incremento en la cantidad de personas que acuden a instituciones religiosas y a Cáritas en busca de sustento básico, señalando que en los grandes centros urbanos la situación se ha vuelto «muy complicada».
Reclamo por fondos de discapacidad y prestaciones sociales
La preocupación del Episcopado no se limitó al diagnóstico social, sino que incluyó un reclamo directo al Gobierno nacional por la interrupción de pagos destinados a las prestaciones por discapacidad. Según Colombo, esta falta de actualización y envío de fondos mantiene en vilo a estructuras críticas como los Cotolengos de Don Orione, que dependen de esos recursos para sostener sus obras y pagar a los profesionales.

“Hace unos meses ya que no se están pagando los fondos y entonces hay como un decaimiento grande de las obras”, indicó el arzobispo. Ante esta gravedad, la Conferencia Episcopal envió una nota formal al Ministerio de Salud exigiendo la activación inmediata de los mecanismos estatales, argumentando que la situación ha llegado a un punto de emergencia que compromete la atención de los más vulnerables.
Glaciares y medio ambiente: El rechazo de los obispos patagónicos
En paralelo, los obispos de la región Patagonia manifestaron un profundo rechazo a la modificación de la Ley de Glaciares impulsada por el Ejecutivo, que ya cuenta con media sanción del Senado. A través del documento “La participación democrática amenazada…”, los religiosos denunciaron «estrategias de manual» para silenciar a las comunidades locales y favorecer proyectos extractivos.
Los nueve obispos patagónicos expusieron haber presenciado metodologías de amedrentamiento en audiencias públicas, tales como cercenar intervenciones o impedir el ingreso de ciudadanos al recinto. “Hemos visto la misma metodología: desestabilizar oradores e incluso amedrentar llenando los lugares de las asambleas con personas expertas en generar ruido y miedo”, sentenciaron en el comunicado firmado el pasado lunes 30 de marzo.
Un llamado a «desarmar las palabras» en la política
Finalmente, Colombo instó al Poder Ejecutivo y a la dirigencia política a bajar los niveles de confrontación y mejorar las formas de comunicación. El arzobispo subrayó que la postura de la Iglesia no busca una oposición partidaria, sino el bienestar social y la protección de los derechos fundamentales. “Nosotros hablamos de desarmar las palabras y de procurar, cualquiera sea el ciudadano, tratar de comunicarse de modo de no agraviar”, concluyó, reafirmando que la prioridad absoluta debe ser la atención de quienes menos tienen en este difícil 2026.




