El expresidente de la Nación, Mauricio Macri, analizó la coyuntura económica actual durante el cierre de la 71° Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), llevada a cabo en La Rural
En su disertación, el líder del PRO elogió los esfuerzos de la administración central para ordenar las cuentas públicas, aunque advirtió que el ajuste estructural debe complementarse con urgencia mediante inversiones en obras públicas para evitar un deterioro mayor de la estructura productiva del país.
El reclamo por reformas de fondo y el rol de la construcción
Ante un auditorio colmado de empresarios y especialistas del sector, Macri calificó como «muy meritorio» lo alcanzado por el Gobierno nacional en materia de disciplina financiera en un plazo tan acotado de gestión. Sin embargo, enfatizó que la austeridad estatal es apenas el primer paso de un proceso más complejo. “Lo que hizo el Gobierno en pocos meses es muy meritorio, pero no alcanza, porque se necesita una reforma de segundo orden que potencie la infraestructura que nos haga crecer, y resuelva los problemas de pobreza”, sentenció.
En ese sentido, el exmandatario advirtió que la falta de inversión sostenida está provocando que la Argentina se «descapitalice» día a día, perdiendo competitividad frente a otros mercados. Sostuvo que la construcción debe recuperar un rol central en la agenda pública como motor generador de empleo genuino y desarrollo federal, compartiendo un panel internacional junto al expresidente de Colombia, Iván Duque, bajo la moderación del titular de la entidad, Gustavo Weiss.
Integración con el mundo y críticas a la presión impositiva
El referente de la oposición insistió en la necesidad de desarmar los esquemas de aislamiento comercial y trazar alianzas estratégicas a largo plazo con las principales potencias globales. Macri recordó los lineamientos de su propia gestión al frente del Ejecutivo, ponderando la complementariedad con los Estados Unidos en materia de alimentos y energía, así como las fluidas negociaciones bilaterales mantenidas en su momento con el gobierno de China y los bloques de la Unión Europea.
«Necesitamos desarrollo e inversiones a largo plazo, pero aún no se ve que las políticas se sostengan a largo plazo. Esto debe cambiar. Tenemos que ser serios y previsibles», reclamó el dirigente político.
Por otro lado, apuntó contra las distorsiones internas que frenan la llegada de capitales privados. En sus declaraciones, cuestionó severamente las trabas burocráticas y el entramado impositivo actual, apuntando de forma directa contra las retenciones agropecuarias y las tasas municipales extraordinarias. «No podemos tener aún el cepo a las empresas, municipios que inventan impuestos solo para recaudar y que las retenciones, algo que solo pasa en este país, sigan vigentes», disparó.
El valor de la seguridad jurídica y la inserción regional
Para concluir su intervención, Macri remarcó que el principal activo que debe recuperar la Argentina para atraer desembolsos de envergadura es la plena vigencia de una «justicia independiente», señalando que la falta de garantías jurídicas estables hace que los inversores globales demoren sus decisiones de ingresar al mercado local.
Asimismo, lamentó la falta de una política de integración regional sólida en América Latina, describiéndola como una deuda pendiente que margina al país de los beneficios que obtuvieron otras naciones vecinas. “Si nos seguimos cerrando, nos quedamos solos. En la última década muchos países han crecido a partir de las alianzas regionales. Allí no estamos nosotros”, concluyó el expresidente.
