Preocupación en Esquel por el aumento de hechos violentos vinculados al consumo de alcohol.
La Unidad Regional de Esquel manifestó su profunda preocupación ante el marcado incremento de disturbios, altercados y agresiones físicas registradas durante las últimas semanas en la ciudad cordillerana. De acuerdo con el mapa del delito y los reportes de las comisarías locales, la inmensa mayoría de estas intervenciones policiales comparten un denominador común: la ingesta desmedida de bebidas alcohólicas.
El diagnóstico policial y los límites en el ámbito privado
La segunda jefa de la Unidad Regional Esquel, Carolina Pauli, calificó a esta problemática social como “muy recurrente” y advirtió que estos episodios quiebran un período de varios meses de relativa tranquilidad que se venía registrando en la localidad.
La funcionaria policial trazó una clara línea respecto al alcance de las facultades de la fuerza de seguridad para intervenir en los conflictos, distinguiendo el espacio público del privado:
“Estamos trabajando para evitar discusiones y disputas que puedan generarse en la vía pública. No tenemos facultades para controlar lo que sucede dentro de los domicilios particulares, aunque sí actuamos cuando las consecuencias de esas situaciones se trasladan a espacios públicos o derivan en denuncias e intervenciones”.
Operativos de saturación y control de la nocturnidad
Frente a este escenario, la Policía de Chubut diseñó un plan de contingencia que ya se encuentra activo en las calles de Esquel. La estrategia preventiva se apoya en dos ejes fundamentales:
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Mayor presencia en la vía pública: Se reforzaron los operativos de control y patrullaje en plazas, paseos y zonas comerciales para desalentar el consumo de alcohol al aire libre y disipar focos de conflicto antes de que pasen a mayores.
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Fiscalización a comercios: En un trabajo articulado con las áreas de inspección de la Municipalidad, los efectivos controlan de manera estricta que los locales comerciales respeten los horarios límite de venta y expendio de bebidas alcohólicas.
Con estas herramientas combinadas, las autoridades buscan robustecer el control social y reducir al mínimo las situaciones de riesgo civil que suelen desencadenarse durante la madrugada o en contextos de nocturnidad desregulada.
