Polémica en el Senado: Vilma Bedia defendió el consumo de carne de burro.
Un insólito cruce dialéctico tuvo lugar este jueves 16 de abril de 2026 durante el plenario de comisiones por la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La senadora jujeña por La Libertad Avanza, Vilma Bedia, y el exdiputado peronista Santiago Igón, protagonizaron un tenso debate que tuvo como eje central el consumo de carne de burro en distintas regiones de la Argentina.
El burro como síntoma de la crisis económica
La controversia se inició cuando Santiago Igón tomó la palabra para graficar el deterioro del poder adquisitivo en la Patagonia. El dirigente denunció que en provincias como Chubut ya se registra la comercialización de carne de burro debido a la imposibilidad de las familias de acceder a cortes vacunos.
«El que va a consumir carne de burro no es porque lo esté eligiendo, sino porque sale 7.500 pesos contra los 25.000 de otro lado», disparó Igón. Para el exdiputado, la aparición de estas ofertas en el sur del país es un síntoma directo del ajuste económico, marcando que se trata de una opción forzada por la falta de dinero y no de una preferencia gastronómica.
Bedia: «Es un plato fino y espectacular»
Lejos de coincidir con la mirada de la oposición, la senadora Bedia defendió el producto con vehemencia, vinculándolo a la identidad cultural del norte argentino y a su valor gourmet internacional. «Usted va a un restaurante de la capital de Jujuy y pide bife de burro o llama y es una especialidad. Para la gente europea es un plato fino, no sabemos valorar lo que tenemos», replicó la legisladora libertaria.
Bedia, quien es pastora y docente, destacó las propiedades nutricionales del animal, calificándolo como una carne magra rica en aminoácidos, hierro, fósforo y calcio. Según su visión, el burro permite tener una población sana en zonas de difícil acceso y representa una oportunidad de exportación que no debería asociarse peyorativamente con la pobreza.
Contrapunto geográfico y cultural
El cierre del debate volvió a poner el foco en la realidad territorial. Santiago Igón retomó la palabra para aclarar que, si bien en la Puna puede ser una tradición milenaria, en la Patagonia la comercialización de este animal es un fenómeno reciente y ajeno a la cultura local.
«En la Patagonia esto no existía… hoy la gente está intentando comer eso porque no tiene acceso económico», sentenció el dirigente, marcando una distinción tajante entre el recurso regional que defiende el oficialismo y la necesidad básica insatisfecha que denuncia el peronismo. La discusión dejó al descubierto dos visiones opuestas sobre la alimentación y la situación social en el marco de la actual gestión nacional.




