Inflación en alza: los motivos detrás del 3,4% de marzo y la apuesta de Milei.
La difusión del último dato del INDEC encendió las alarmas en la Casa Rosada. Tras conocerse que la inflación de marzo se aceleró al 3,4%, el presidente Javier Milei salió a pedir «paciencia», atribuyendo el incremento a factores estacionales. Sin embargo, el análisis económico profundo revela que el fenómeno responde a un agotamiento del esquema que permitió la desinflación inicial durante 2024 y principios de 2025.
Según un informe de la consultora Epyca, el proceso de desaceleración que se vio al comienzo de la gestión se apoyó en una fuerte liquidación del salario real y un marcado atraso cambiario, una receta que parece haber encontrado su techo a mediados del año pasado.
El quiebre de la tendencia: ¿por qué dejó de bajar?
Desde mayo de 2025, cuando la inflación tocó su punto más bajo en años, la tendencia se invirtió. El país encadena ahora diez meses consecutivos de alza, coincidiendo con una recuperación de los salarios y una presión creciente sobre el dólar.
El escenario actual presenta desafíos estructurales:
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Atraso cambiario: El FMI ha advertido que la suba escalonada de precios genera una apreciación real del tipo de cambio, dificultando la acumulación de reservas internacionales.
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Tensión fiscal: Para mantener el «equilibrio fiscal», el Gobierno ha recurrido a tácticas contables como el retraso de pagos a proveedores y conflictos con las provincias por la quita de transferencias y subsidios al transporte.
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Restricciones monetarias: El Banco Central mantiene encajes en niveles récord para evitar que el excedente de pesos presione la demanda de dólares, una medida que genera distorsiones en el mercado financiero.
La apuesta de abril: el regreso al «ancla cambiaria»
A pesar del mal trago de marzo, el Gobierno proyecta que abril marcará el inicio de un nuevo sendero a la baja. La estrategia oficial se apoya en la liquidación de la cosecha gruesa, lo que garantiza una oferta abundante de dólares en el corto plazo.
La intención del equipo económico es volver a utilizar el tipo de cambio como «ancla» para contener los precios. No obstante, los analistas advierten sobre el riesgo de repetir el ciclo de 2025: un primer semestre de relativa estabilidad cambiaria seguido de una segunda mitad de año donde la demanda de divisas supere a la oferta, volviendo a presionar sobre el índice de precios.
En este contexto, el pedido de paciencia de Milei busca ganar tiempo mientras el Ejecutivo intenta corregir las distorsiones regulatorias y asegurar que el preciado equilibrio fiscal sea sostenible sin depender exclusivamente de «patear» vencimientos.




