El presidente Javier Milei ya se encuentra en Mar del Plata participando de ejercicios navales a bordo del portaaviones estadounidense USS Nimitz, en una actividad conjunta con Estados Unidos y la Armada Argentina que refuerza la cooperación militar en el Atlántico Sur.
El presidente Javier Milei partió este jueves a las 9:30 rumbo a Mar del Plata acompañado por una reducida comitiva oficial, en el marco de ejercicios militares internacionales tras la llegada del portaaviones USS Nimitz.
Milei participa de maniobras navales con el USS Nimitz
La actividad es organizada por el Comando Sur de Estados Unidos, la Embajada estadounidense y la Armada Argentina, con el objetivo de fortalecer la cooperación militar y la interoperabilidad entre ambas fuerzas en aguas del Atlántico Sur.
Según se informó, la participación del mandatario es considerada un gesto relevante dentro del actual alineamiento geopolítico del Gobierno argentino con Estados Unidos.
Operaciones conjuntas: rescate, defensa aérea y F-18
Los ejercicios incluyen maniobras de búsqueda y rescate, defensa aérea con aviones F-18 y tácticas navales en formación frente a las costas de Mar del Plata y Necochea.
Durante el operativo también se realizaron demostraciones aéreas con aeronaves F-18 y helicópteros MH-60 Seahawk, en el marco del cierre de las actividades programadas.
El traslado del Presidente se concretó a bordo de un Grumman C-2 Greyhound estadounidense, aeronave utilizada para operaciones logísticas desde y hacia el portaaviones.
Comitiva oficial y presencia de altos mandos
Junto a Milei viajaron el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, el ministro de Defensa, Carlos Presti, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, y el jefe de la Armada, Juan Carlos Romay.
La presencia de estos funcionarios refuerza el carácter institucional y estratégico del encuentro militar, en un contexto de cooperación directa con las fuerzas armadas estadounidenses.
Un gesto geopolítico con impacto internacional
La participación argentina en estos ejercicios es interpretada como una señal de alineamiento geopolítico con Estados Unidos, en un escenario internacional marcado por nuevas tensiones globales.
El fortalecimiento de la cooperación en defensa y la participación en maniobras conjuntas posicionan al país dentro de una agenda de integración militar con Washington.
