Durante su discurso de Milei en Fundación Libertad, el presidente defendió el ajuste económico, repudió el ataque a Trump y negó la pérdida de empleos.
En un encendido y extenso discurso durante la 9ª edición de la tradicional cena anual de la Fundación Libertad, el presidente de la Nación trazó un balance optimista de su gestión, apuntó con dureza contra la oposición y reivindicó su plan económico. Ante un auditorio colmado de empresarios y referentes del sector privado, el jefe de Estado también se tomó un momento para rechazar la violencia política a nivel internacional.
Un enérgico repudio al atentado contra Trump
La disertación presidencial comenzó con un fuerte mensaje de apoyo hacia el exmandatario estadounidense, tras los recientes hechos de violencia. “Expreso mi más enérgico repudio por este nuevo intento de asesinato al presidente Donald Trump”, manifestó, agradeciendo además la invitación y el galardón otorgado por la institución.
El mandatario vinculó este episodio con un fenómeno global: “Estamos ante un nuevo auge de la violencia política, especialmente de la izquierda de todo del mundo libre que debe ser detenida en sus inicios. Hay muchos que no aceptan perder la batalla de las ideas y en la urnas y recurren a la violencia para hacer sus ideales fallidos”. Asimismo, hizo una autocrítica sobre el rol de su propio sector en décadas pasadas, asegurando que “los liberales cometimos un gran error después de la caída del muro de Berlín de creer que con la mera evidencia alcanzaba (…). Lo que hizo el Marxismo fue reconstruir y trasladar la lucha de clases a otro tipo de debates”.
Defensa del ajuste y críticas feroces al kirchnerismo
Entrando de lleno en la agenda económica local, defendió la magnitud de las medidas implementadas. “Tomar deuda es inmoral, es pasarle la cuenta, la fiesta, a nuestros hijos y nietos. Es una cosa aberrante”, sostuvo, para luego agregar que “la otra es subir impuestos: es un robo, un ataque a la propiedad. Nosotros hicimos el ajuste y eliminamos más de 24 impuestos”.
Las críticas más punzantes fueron dirigidas a las administraciones anteriores. Tras tildar a Cristina Kirchner de «presidiaria» por haber otorgado «jubilaciones sin aportes», aseguró que el kirchnerismo «metió muchas cosas debajo de la alfombra». “No saben sumar dos más dos ni con un ábaco, el mejor exponente es el soviético que gobierna la provincia de Buenos Aires. Néstor Kirchner dejó más inflación de la que recibió. Y Cristina Kirchner hizo lo mismo. Y muchísima más inflación dejó Alberto Fernández”, disparó.
La disputa por el empleo y el «sabotaje» político
En uno de los tramos más aplaudidos de la noche, confrontó directamente el relato opositor sobre la crisis laboral. “Es mentira que se destruyen puestos de trabajo”, sentenció, asegurando que “los salarios que verdaderamente se están desplomando son los del sector público”. En esa línea, remarcó: “Somos los únicos que sacamos una ley de reforma laboral, somos los únicos que generamos trabajo. Yo soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumió, soy el Presidente que menos gana en América. El ajuste lo pagó la casta”.
Respecto a la inflación, admitió un rebote temporal pero lo atribuyó a una maniobra desestabilizadora. “Fue un sabotaje ya que se combinaron empresaurios, políticos y medios, con 11 leyes en el Congreso, para voltear el equilibrio fiscal. Pudimos resistir los ataques por la solidez del programa”, exclamó con un tono de voz elevado.
Incluso se tomó el tiempo para cuestionar prácticas de grandes grupos empresariales, mencionando veladamente a los sectores del neumático y el acero. “Gracias al Coloso Federico Sturzenegger quitamos más de 15 mil regulaciones. Me pregunto ¿Por qué tengo que beneficiar a 3 corruptos ineficientes en contra de 48 millones de argentinos? ¿Es justo pagar los neumáticos 4 veces más caro? ¿o los tubos de acero?”.
Con la confianza puesta en los indicadores recientes del EMAE, concluyó su presentación con una visión triunfalista sobre el rumbo del país: “La economía crece a pesar de que hicimos el ajuste más importante de la historia. Lo peor ya pasó (…). Somos el mejor gobierno de la historia, le guste o no la izquierda. Tarde o temprano vamos a derrotar a la inflación, vamos a ser el país más libre del mundo”.




