Entrada la medianoche, pasadas las 2:30 horas, la Cámara de Diputados del Congreso de la Nación aprobó el proyecto de modificación de la Ley de Glaciares tras un debate maratónico que enfrentó voces a favor y otras fervorosamente en contra.
Finalmente, el proyecto obtuvo la aprobación mayoritaria con 137 votos a favor contra 111 en contra.
Qué cambia con la reforma: más poder para las provincias
Con la reforma de la Ley de Glaciares se produce una redefinición de las áreas protegidas y las zonas habilitadas para la explotación minera, otorgando más poder a las provincias. En rigor, con la modificación de la ley 26.639, aprobada en 2010 para proteger a los glaciares y a los periglaciares, los gobernadores tendrán la facultad para determinar si las zonas destinadas a la explotación minera aportan al recurso hídrico.
La nueva ley incorpora el “principio precautorio” y hace una redefinición de los glaciares y periglaciares, que con la antigua normativa eran consideradas como reservas estratégicas. La modificación limita el alcance a aquellos glaciares que cumplen una “función hídrica efectiva” y a zonas con suelos congelados que funcionen como reguladores hídricos comprobables.
Se autoriza la minería en zonas periglaciares que no provean agua
A partir de esta modificación se autoriza a las provincias a realizar actividades mineras e hidrocarburíferas en zonas periglaciares que no sean proveedoras de agua para la recarga de cuencas hidrográficas. En tanto, se mantienen prohibidas, en las áreas identificadas, la exploración y explotación minera e hidrocarburífera, la instalación de industrias u obras industriales, la dispersión de contaminantes, y la construcción de obras, salvo para investigación científica o prevención de riesgos.
Un debate que dividió aguas
El debate en el recinto fue intenso. Los sectores que impulsan la reforma, encabezados por los gobernadores de Catamarca, San Juan, Salta y Mendoza, argumentaron que la ley actual era un obstáculo para el desarrollo minero y que la modificación permitirá atraer inversiones millonarias en el marco del RIGI. En tanto, la oposición y las organizaciones ambientalistas advirtieron que la reforma pone en riesgo los recursos hídricos de la cordillera y que la apertura a la minería en zonas periglaciares puede tener consecuencias irreversibles.
Próximos pasos: el Senado deberá tratar la ley
Ahora, el proyecto pasará al Senado de la Nación, donde deberá ser tratado para su sanción definitiva. La oposición ya anticipó que buscará frenar la iniciativa en la Cámara alta, mientras que el oficialismo confía en contar con los votos necesarios para convertirla en ley.




